viernes, 31 de agosto de 2012

La  Mentira
                                                                             

   ¿Qué se ocultaba detrás de ese rostro dulce?. Feliz en su matrimonio,  amante de su vida. Adoraba a su marido. Cinco años de matrimonio la respaldaban.
    Él era un importante empresario de Málaga. Se habían conocido en una fiesta y la atracción fue mutua. Desataron sus sentimientos y su pasión y en dos meses él le pidió matrimonio.
     Ella entusiasmada , feliz y  afortunada . No lo dudó y se convirtió en la Sra de Carlos Uceda.
 Sabía que había tenido mucha suerte. Era un buen hombre y no dudaba en complacerla constantemente. Sus actos y su mirada así lo manifestaban. Estaba enamorado.
     Aquella noche tenían una cena en casa de uno de los mejores clientes de su marido. Se jugaban  una importante venta que les dejaría mucho dinero.Quería estar muy guapa. Que él se sintiera orgulloso de ella. De hecho era una mujer extraordinariamente bella.
  -   Estás muy hermosa- le dijo cuando se disponían a salir por la puerta
  -  Gracias. Espero que esta noche sea beneficiosa y favorable para tu negocio.
  -   ¡Ojala sea así!. Hay en juego mucho dinero.
  -  Pasa, querida- y le abrió la puerta del coche para que entrara.
Rebeca pensó que era un hombre tan galante, tan pendiente de ella. No se lo merecía.
 Les abrió la puerta la criada. Les acompaño al salón y les pidió que por favor esperaran.  Anunciaría  a los señores  su llegada.
  - ¡Esto es precioso, que buen gusto! - dijo ella
Era una habitación no muy grande pero muy acogedora. Las paredes estaban llenas de cuadros, sobre todo pintura abstracta. Estanterías hasta el techo llenas de libros. Un sillón con una pequeña lámpara hacía de uno de los rincones de la estancia un lugar muy cálido y agradable.
 -  ¡ Rebeca, te has quedado ensimismada!
 -  Perdona, la verdad es que estaba pensando en lo confortable de este sitio. Invita a quedarte. ¿Verdad?
 - ¡Carlos!. ¿Cómo estás, amigo?.
 - ¡Damián! Apreciando tu buen gusto. Eso comentaba con mi mujer. Le encantó esta habitación. Ya sabes cómo les gustan a las mujeres los detalles.¡ Rebeca ! Ven. Te voy a presentar.
Ella se volvió. Su rostro se enrojeció y su voz sonó temblorosa
 - Encantada .Estaba admirando sus cuadros.
En ese momento entró la hermana de Damián.
 - Soy Teresa. Encantada. Dejémoslos hablando de negocios y ven conmigo. Te enseñaré el resto de la casa.
  Un sudor frió le recorría todo el cuerpo. 
- Quieres un poco de agua, le dijo Teresa- ¿ Te encuentras bien?
- Sí, gracias, necesito un poco de aire. Creo que estoy un poco mareada.
Entraron al comedor y allí les esperaban ellos. Carlos se acercó a su mujer
- ¿Te encuentras ya mejor?
- Sí querido, gracias.
Se sentaron a cenar. La velada iba transcurriendo tranquila. Ellos hablaban de negocios . Ellas de sus cosas. Por dos ocasiones se cruzarón sus miradas. Ella bajo la cabeza. Sintió su mirada. No le pasó desapercibida.
- Llevo observandote toda la noche y creo que te conozco.
- No creo. Me confundirás con otra persona.
- Tengo muy buena memoria para las caras-  dijo muy fríamente mientras se volvía hacia Carlos.
- ¿Te apetece una copa de coñac?. Lo tengo guardado para ocasiones muy especiales y el cierre de nuestro negocio es una de ellas.
- ¡Muy bien, encantado!. Hace días que no me tomo un buen coñac.
Rebeca necesitaba salir un instante. No podía más así que se levantó y se dirigió hacia la terraza.
- Querida, ¿Qué te pasa?. ¿Te sientes mal?.
- ¡No, tranquilo!. Tomaré un poco el aire. Me vendrá bien. Hace calor.
 Salió. Necesitaba estar sola. Respirar. Había demasiada tensión ahi dentro.
Cuando entró Carlos y Damián hablaban acaloradamente. Rebeca miró a los dos hombres.
- ¿Qué ocurre?. ¿Por qué estais discutiendo?.
-  Rebeca,  ¿conocías a Damián?. Él dice que sí.
-  No. Ya le he dicho que no. Me confundirá - dijo ella nerviosa.
-  Lo siento, Carlos. Te aprecio mucho y tú lo sabes. Te conozco hace mucho tiempo y creo que debes saber la verdad. Sabía que te habías casado pero no con esta impostora.
- ¿Que estás diciendo?.
-  He dudado cuando te vi aparecer con ella pero, aunque han pasado muchos años, la he reconocido. Me despistó el color de su pelo. Ahora va de morena. Yo la conocí rubia.
Tenía veinte años cuando me la presentaron. Tuve una relación con ella. Me absorbió el cerebro sólo para llevarse mi dinero y luego dejarme tirado como una colilla. Yo tenía entonces treinta años y estaba harto de las mujeres. Ella me ofreció frescura y juventud. Pero era su trabajo. Al tiempo me enteré que ejercía de prostituta de lujo. La conocen muchos hombres, Carlos. No creo que te convenga una mujer así dado tu estatus. Demasiado tiempo ha pasado sin que nadie la haya reconocido. Era fría y calculadora. No le importaba hacer daño a nadie ....
- ¿Es eso cierto Rebeca?.
-  Sí. Quería decírtelo - agachó la cabeza.
- ¡Ah!. ¡Gracias!. Querías decírmelo. ¡Qué considerada...!.
- ¡ Basta ya¡.  Recoge tus cosas. Nos vamos.
 Teresa se había quedado de piedra. Miraba a su hermano no dando crédito a lo que había dicho y hecho. Se fijó en Rebeca que lloraba desconsoladamente.
- Carlos, tranquilízate. Seguro que hay una explicación - dijo Teresa.
-  Tranquila. Gracias por la velada.
Dió dos besos a Teresa. Miró a Damián. Éste no le devolvió la mirada y salieron de la casa como si les persiguiera el mismísimo diablo.
Durante el trayecto a casa un silencio incómodo se apoderó del momento. La cara de ella desencajada. La  mirada de él llena de aversión como si le hubieran arrancado el alma.
Entraron en casa él se dirigió al salón donde se dispuso a servirse un whisky.
- Carlos. Lo siento. Yo no quería....
El flemático, inmune ante las palabras de ella. Impregnado de odio la miró.
- Recoge tus cosas y desaparece de mi vida. ¿Cómo has podido vivir mintiéndome y mirándome a la cara todos los días?. No hay perdón para ésto, Rebeca. Me siento humillado y engañado. 
-¡Fuera!. ¡ Vete de mi vida!.¡ Vete!.
Subió a su cuarto. Metió en la maleta alguna de sus pertenencias y bajó la escalera.
   Miró al que había sido su compañero durante cinco años. Allí estaba sentado en su sillón con la mirada perdida,
- Carlos - dijo ella. No contestó.
Se fue. Salió a la calle. Sonó el telefono. Ella atiende la llamada. Su rostro cambia.
- Rebeca, soy Damián. Has estado esplendida cariño. Te espero en una hora en la estación. Te quiero.



viernes, 17 de agosto de 2012

EL BOSQUE DE LAS HADAS


        Se adentraron en el bosque. Hacía un día precioso Se disponían a pasar la mañana disfrutando de la naturaleza.
        Empezaron  a caminar hasta llegar a la altura de una montaña en que había que desviarse por un camino que les adentraba en el bosque.
         Todos iban hablando y comentando la belleza del paisaje. Estaba ensimismada y se quedó atrás sintiendo una corriente de aire que recorrió su cuerpo y una estraña sensación la embargó.
          En algún momento perdió de vista a sus compañeros y como si conociese el camino siguió andando.
Era tal la belleza , aquellos árboles frondosos, aquel olor a pino, a musgo, a hierba . Respiró profundamente como si quisiera apoderarse de ese mundo de olores que se presentaba ante sí y disfrutó de ello.
           Miró hacía adelante.¿ Dónde estarían todos?. Lo curioso es que no sintió miedo y siguió andando.
De repente le llamó la atención una luz, como una luciérnaga que pasó ante ella. Y seguidamente otra y otra...
No sabía realmente lo que era y decidió seguirlas. El bosque se hacía cada vez más frondoso, más cerrado, pero¡ había tanta paz en aquel lugar , tanto lirismo...!
            De repente divisó en el camino un túnel.
 ¡Qué raro! - pensó - ¡ Un túnel en medio del bosque¡, pero siguió caminando. Se asomó con cuidado.Los túneles siempre le habían dado respeto, pero al parecer no le quedaba otro remedio que continuar por ese camino. Dió  el primer paso y como si de una fuerte ráfaga de viento se tratase se vio  transportada en unos segundos hacía el otro lado del túnel. Cayó al suelo. Estaba desconcertada. ¿Qué había pasado?.
 Levantó la cabeza y¡ cual fue su sorpresa! . ¡Alucinante, maravilloso, como un espejismo!. ¡Un mundo de color, de árboles de todas clases y tamaños, de flores, de mariposas!. Sus ojos recorrían todo aquello no dando crédito a lo que ocurría.
            Un enorme lago de agua cristalina y verde intenso rodeaba todo aquel paisaje lleno de vida.
Aquellas luciérnagas que momentos antes se cruzarón ante ella  iban adquiriendo forma. Eran hadas del bosque. La  rodearon y no dejaban de sonreír. Se levantó como pudo y se  vio  conducida por ellas . No paraba de mirarlas. ¡Eran seres extraordinarios, mágicos!.
             Acabó sentada en la orilla del lago rodeada de todas ellas que la  miraban y revoloteaban a su alrededor como si de pajaros de tratase. Acariciaban su pelo.La  observaban.
              Una de ellas, la más jovencita, se acercó y se posó en su  mano como si algo quisiera decirle. Extendió  su mano para tocar a aquel ser tan bello .
             - ¡Isabel , despierta!. ¿Dónde te habías metido?. ¡Estábamos preocupados. No te encontrábamos!
             - ¡Las hadas!. ¿Se han ido? y ¿el túnel?- Exclamó.
       - Pero, ¿qué dices? - se echaron todos a reír- Estabas soñando. Levanta y vámonos. Está anocheciendo. Volvamos antes de que salgan los monstruos . ¡Ja, ja, ja!.
            -¡Te juro que no ha sido un sueño, Silvia . Lo he vivido. Estaban ahí. ¡Me han protegido del bosque...!
            - Las hadas solo existen en los cuentos. - dijo su amiga-¡ Venga, date prisa!

Sabía que nadie iba a creerla pero, había sido tan real.  Antes de abandonar el bosque miró atrás y sintió esa sensación de paz y de magia que la había acompañado todo el tiempo y supo que se despedían de ella.
      Esbozó una sonrisa y siguió caminando.

jueves, 2 de agosto de 2012

veronica

                                                                                                                                                                                                                                                             
La conoció a través de una amiga. Se la presentaron. Le llamó la atención de ella su mirada . Esa mirada triste pero firme a la vez. Cara de niña pero con una larga historia que no dudó en contar.
Intimaron rápidamente y como si de toda la vida se conociesen. Les relato su triste verdad.
Llevaba doce años en España.Vino de Rumanía tras la muerte de su madre a la que adoró y cuidó hasta el final. Murió en sus brazos con lágrimas en los ojos, consciente de que había llegado el momento de abandonarla.
Huyó de su país. No podía quedarse allí. Demasiados recuerdos, demasiado dolor.....
Su único vinculo se había ido para siempre. Desde niña había trabajado muy duro.Las costumbres del país así lo exigían.
 Su madre había sido la cocinera de los militares y desde muy chiquitita la ayudaba, convirtiéndose con el tiempo en una mujer con unas grandes dotes culinarias.
Al venir a España , dada su gran belleza, conoció a muchos hombres que la pretendían, pero ella era muy tímida.
Se enamoró de un hombre mayor  que la agasajó y le regalo bonitas palabras que con el tiempo se convirtieron en el peor de los infiernos. Se casó y tuvo a su hijito Germán. Así lo llamó en recuerdo de su abuelo materno. Los malos tratos y las constantes humillaciones empezaron muy pronto y en más de una ocasión intentó huir sin ningún éxito. Él la amenazaba con quitarle a su hijo que para ella era su vida entera.
Mucho tiempo vivió así, como si de una cadena perpetua se tratará, sin la compasión de nadie ya que  estaba sola y no se atrevía a contar su amarga realidad.
Mientras hablaba se le arrasaban los ojos recordando cada momento triste de su vida, pero con una gran firmeza y valentía que la hacía todavía más hermosa.
  • ¿Queréis que siga? - preguntó      
  • Quizá os estoy aburriendo...
  • Sigue por favor.- contestaron las dos amigas a la vez.
  • Gracias.
Les contó que una mañana se levantó, cogió a su hijo y se marchó...
Pidió ayuda y afortunadamente encontró a gente buena que la escuchó. Tuvo que salir de la ciudad donde vivía y estuvo unos años  en el anonimato, compartiendo piso con mujeres en su misma situación. Fue duro pero conoció el concepto de la amistad , la solidaridad y el respeto hacia ella misma.
Durante ese tiempo nada supo de su mal tratador. Se enteró poco después de que vivía con una mujer más joven que él, y eso le permitía pensar que estaba a salvo.
Habían pasado dos años de aquella historia que no dejó indiferente a las dos amigas. Desde entonces se habían convertido en inseparables.
Vieron su evolución. Era una mujer diferente. Su mirada se transformó. Ya no era triste. Reía constantemente  como la niña que nunca pudo ser.
Se montó un pequeño restaurante,donde demostró lo buena chef que era. Y todos los viernes allí se juntaban ellas, con sus maridos e hijos como si de una gran familia se tratase, compartiendo con aquella mujer que tanto les había enseñado y a la que admiraban y respetaban para el resto de sus vidas. Se llamaba Verónica

sábado, 28 de julio de 2012

 

Siempre he pensado que todo lo que nos sucede en la vida es por algo. A veces te preguntas por qué estoy viviendo esta situación sino me la merezco. Por qué las cosas se me plantean tan dificiles si realmente yo no hago nada para ello. Todo es por algo. Quizá es lo que en ese momento necesitas para valorar y apreciar lo que te vendrá a continuación. Quizá no has hecho lo adecuado o no has actuado debidamente. Nuestro ego personal a veces nos lleva a pensar y obrar de una forma equivocada, aunque nosotros pensemos que es la acertada. Dejate llevar, que las cosas fluyan por si mismas, que todo se vaya desarrollando.
  Permanece quieto. Confía. Todo lleva su tiempo. Cree en tí, en tus aptitudes, en tu sacrificio y esfuerzo diario. Al final verás el camino. No te rindas. Todo es por algo. Si realmente quieres algo en la vida y luchas por ello al final lo consigues. Es cuestión de tiempo. De creer., de confiar. Estamos viviendo una época en que nos resulta bastante difícil estar optimistas. Todo se derrumba. Los problemas se nos apoderan. Las    deudas nos ahogan. El carácter nos cambia. Ayer creí que podría con todo, hoy me derumbo, me siento mal, no voy a salir. No es ésta la aptitud. Cree en ti mismo, lucha, confia, quiérete. Planteate metas . Lucha por ellas. Rodéate de aquellas personas que realmente te quieren , te apoyan.. Confía en tu fortaleza, en ti mismo. Sé positivo.
    El ser humano es capaz de ésto y mucho más. Lo difícil es creerlo y llevarlo a la práctica. No nos podemos dejar vencer y representar el papel de débiles y  si me lo permitís, de cobardes. Todos sabemos que la vida es lucha, para unos más que para otros, pero lucha a fin de cuentas. Cada uno tenemos que vivir con nuestra realidad y sacarle el maximo provecho. Intentando ser felices nosotros y las personas que nos rodean.
     Apóyate en la gente que te quiere, en ti mismo. Ahoga tu desesperación y por qué no, tu frustación en los buenos momentos, en los pequeños detalles de tu vida que seguramente estará llena de cosas interesantes aunque tú no te hayas percatado de ello.
      Tenemos que ser consecuentes con nuestra propia vida e intentar crecer interiormente sin que la angustia y los problemas nos dominen. Sólo así conseguiremos de alguna manera vivir dignamente y superar nuestro día a día con elegancia y optimismo, pensando que siendo positivos y no bajando la guardia conseguiremos nuestra pequeña parcela de felicidad.
                                                             

domingo, 22 de julio de 2012

 Nuestro yo verdadero. 

¿ Por qué ese miedo a mostrar nuestro interior?
 Ese pudor a desnudar algo tan íntimo como somos nosotros mismos, nuestro lado tierno, esa vulnerabilidad que nos atrapa y nos hace débiles, humanos, sensibles.
  Ese conocimiento que  vamos adquiriendo con el tiempo, con las experiencias, con la vida. A ese mundo que nos abre y cierra  puertas. Nos endurece, nos fortalece, nos enseña, nos atrapa en una cadena de sensaciones, de temores, de tristezas, de alegrías. Nos hace descubrir nuestro yo verdadero, no el exterior sino el profundo , el autentico, el único. El que no nos atrevemos a mostrar por miedo a la decepción , a que nos hagan daño, a defraudar , a no dar la talla. Esa inseguridad que no te deja ser tú mismo.
   Debemos ser auténticos. Nuestra aptitud es lo que nos convierte en esa persona que llevamos dentro,en la belleza de nuestro interior. La que transmitimos a los demás. Esa es la que nos hace diferentes, con lo bueno, con lo malo, pero nosotros mismos.
   Con esa fuerza hemos de vivir, de caminar por la vida, de transmitir, de descubrir, de fortalecer.
Cuidando nuestro interior. Otorgándole la belleza que se merece. Venciendo batallas .Vestirlo con las mejores galas y renovarlo cada día hasta encontrarnos a nosotros mismos y darnos el placer de descubrir que somos capaces de ser mejores cada día, de aceptarnos, de querernos, de mimarnos. Respetándonos y aceptando la vida que nos toca vivir y SONREÍR.
   

     Es mi  pequeño homenaje a todas aquellas personas que todavía no saben que son más bellas por dentro que por fuera. Un abrazo para todos.

    A mi maravillosa familia , en especial a mi hermana.

domingo, 15 de julio de 2012

LA ENTREVISTA



 Aquella mañana se había levantado más temprano que de costumbre. Estaba nerviosa era su primera entrevista de trabajo desde hacia mucho tiempo. Llevaría a su hija al colegio y volvería a casa. Tenía de tiempo hasta las diez. No sabía que ponerse. Quería estar elegante y discreta. El puesto era de secretaria. Algo por debajo de sus posibilidades pues ella había terminado la carrera de derecho pero nunca ejerció.
Se había casado joven con un hombre mayor que ella. El no quiso que ella trabajase y la verdad es que nunca le falto de nada. Hacía seis meses que se habían divorciado.El se había enamorado de otra mujer.  Para Noelia , que así se llama nuestra protagonista, fue un duro golpe. Tuvo que empezar a defenderse por sí misma y a pesar de lo que él   les pasaba a ella y a su hijita  no tenían bastante. Había alquilado un bonito apartamento a las afueras de Manhatan pero ella estaba acostumbrada a un nivel de vida del que no pensaba renunciar. Así que ahí estaba, dispuesta a conseguir ese puesto en una de las empresas más importantes de la ciudad.
          No lo dudó a la hora de elegir lo que iba a ponerse. Traje de chaqueta negro y camisa blanca. Le resaltaría su larga melena rubia y sus ojos azules. Sabía que era muy atractiva. Lo que no entendía cómo su marido la había dejado por otra mujer más mayor que ella. Siempre llamo la atención por su gran belleza , siendo la admiración de muchos hombres y la envidia de las mujeres. Se puso sus zapatos negros de tacón alto y salió a la calle.

            Hacía frío y viento aquella mañana y no dudo en coger el taxi que en ese momento pasaba. No quería despeinarse.

         Al llegar se detuvo un instante. Estaba nerviosa. Respiró hondo y entró.
 Un enorme hall la aguardaba. Suelo de mármol, techos altos, lámparas de araña. La verdad que impresionaba. Se dirigió hacia el mostrador donde una amable señorita le pregunto que deseaba.

  -  Buenos días. Me llamo Noelia Cartier. Tengo una entrevista a las diez con el señor Pellicer
  -  Un momento por favor. Siéntese. Yo le aviso cuando le localice.
  -  ¡ Gracias!.

Se sentó. Pensó que no le importaría nada trabajar en un sitio tan elegante. Seguramente las secretarias estaban muy bien consideradas y ella en ese momento necesitaba ese trabajo. Ya se preocuparía de ir ascendiendo pues toda su vida fue una persona muy ambiciosa y no se le iba a poner nada por delante. Estaba muy acostumbrada a vivir bien. Pero ahora había llegado el momento de demostrarlo por sí misma.
    Tan ensimismada estaba en sus pensamientos que no oyó la voz de la recepcionista que la llamaba.

  -  Señorita Noelia, perdone,¿ me oye?.
  -  Disculpe. Estaba distraída.
  -  El señor Pellicer la esta esperando. Acompáñeme, por favor.

Mientras caminaba pensaba que tenía que demostrar que ella podía ser la mejor secretaria. Hablaba inglés y francés correctamente. Sabía expresarse. Tenía presencia. Eso sí, no había trabajado nunca en su vida. Esperaba que su físico  también influyera.

  -  Pase, por favor. Siéntese . El señor Pellicer le atenderá enseguida. Gracias y buenos días.
  -  Gracias. Esperaré.

     ¡Mon Dieu¡.¡ Es alucinante¡. ¡Me encantaría trabajar en un sitio así¡ - pensó.
No se dio cuenta cuando en ese momento irrumpió en  la estancia un hombre bien parecido, de unos cincuenta y cinco años aproximadamente. Cabello blanco, ojos claros, corpulento, mirada cautivadora, semblante duro. Vestía pantalón negro y americana clara. Llevaba un polo. Nada de corbatas. A Noelia le pareció un tipo muy atractivo.

   - Siéntese, por favor. Soy el señor Pellicer, Carlos Pellicer.
   - Encantada - dijo mientras estrechaba su mano.
   -  Tome asiento, por favor. Así que usted ha venido por el puesto de secretaria...

Y antes de que Carlos Pellicer siguiera hablando, Noelia le interrumpió.

  - Sí. Disculpe. Vi el anuncio hace unos días y solicité una entrevista personal con usted. Hablo los dos idiomas correctamente. Soy licenciada  en Derecho por la Univerdidad de Oxford con muy buenas notas .La verdad es que no he trabajado nunca pues me casé muy joven y mi esposo consideró que no era necesario. Pero hace unos meses que estoy separada con una niña de 6 años y creo que ha llegado el momento de trabajar.
   Estoy segura de que este puesto  sabré defenderlo muy bien.

Noelia se fijó que mientras ella hablaba el tal Carlos Pellicer la miraba y escuchaba atentamente. En dos ocasiones intentó interrumpirla pero ella no le dejó. Necesitaba convencerle de  era la mejor candidata. 

  - Pues verá,  señorita. No tengo la menor duda de que usted esta preparada y reúne el perfil que nosotros andamos buscando. El caso es que....

Y antes de que este terminara la frase Noelia se había levantado y acercándose hasta el otro lado de la mesa donde él se encontraba se sentó  con las piernas cruzadas y cogiéndole de las solapas de la americana lo levantó  suavemente de su asiento.

  - Usted y yo formaríamos una gran equipo. ¿ No cree señor Pellicer ?.- dijo susurrándole al oído.
  - ¡Señorita!. Me parece que se está usted equivocando. Además el puesto de secretaria...

No  había terminado la frase cuando Noelia lo había atraído hacia ella. Debajo de la camisa blanca que aquella mañana se había puesto se insinuaban unos bonitos pechos que él no había podido dejar de mirar.
Colocó las manos de él sobre ellos mientras le acariciaba la entrepierna. El se dejó llevar. Era una mujer muy atractiva. Se fundieron en un apasionado beso. Sus masculinas manos le recorrieron  su cuerpo. Llegaron a su cintura y acariciaron sus piernas.  Noelia le desabrochó el pantalón mientras él la agarraba fuertemente por la cintura, subiéndole la falda y allí, sobre la mesa , dieron  rienda suelta a su pasión.
Llamaron a la puerta. Ella se apresuró a bajarse la falda. El, nervioso, se abrochó el pantalón y peinó con las manos su pelo hacia atrás.
   - Adelante
   - Hola papá. ¿Estás ocupado ?
   - No. La señorita se iba ya .- dijo,  todavía  muy nervioso
  - Nada. Era para recordarte que hoy me incorporo al puesto de secretaria. Me voy a mi despacho.  Ya vendrás cuando puedas. Tengo que comentarte algunas cosas...
   - Sí. Ahora iré.- respondió azorado.
   - Buenos días y encantada.- dijo al salir sin dejar de mirarle a ella.

La cara de Noelia se había transformado. Estaba a punto llorar , de gritar. ¡Qué había hecho?-

   - ¡Es usted un hijo de...!
  - ¡Tranquila, señorita!. No me dejó usted explicarle en dos ocasiones que el puesto de secretaria ya estaba ocupado.- le contestó el señor Pellicer mientras se dirigía hacia la puerta y volviéndose hacia ella con una sonrisa picarona le dijo:

   - Ha sido todo  un placer el conocerla. ¡Que tenga un buen día¡.- y cerró la puerta.

sábado, 7 de julio de 2012

Es la vida...

 Es la vida...


  Se miró al espejo. Para tener casi 50 años se conservaba bien. Pocas arrugas. Siempre aparento menos. Tenía cara de niña. Ojos verdes, cabello rojo, nariz mediana, facciones dulces. Ella nunca se gustó pero los demás le decían que era guapa.
          Su madre siempre le había dicho que cuando nació parecía una medallita. Todas las enfermeras y médicos que ese día estaban de guardia, comentaban que hacia mucho que no veían una recién nacida tan bonita.

          Su vida la verdad que no había sido nada fácil. Tuvo una infancia buena ,eso sí. Fue la niña mimada de su madre y de su abuela paterna, con la que viajó mucho y no le falto de nada. Tuvo más hermanos pero ella siempre fue la preferida de su abuela, y eso en alguna ocasión incito la envidia de alguno de sus hermanos.

      Su madre murió cuando ella tenia diez y siete años, de cáncer . Sufrió mucho pues fueron casi dos años de agonía en los que no se separó de ella  ni un momento. Una persona que le había marcado el resto de su vida, pues la adoraba. Era el ser más dulce e inteligente que Diana había conocido  ni conocería en  los años que siguieron.
            Al morir su madre su padre conoció a otra mujer, con la que ella ni sus hermanos se llevaron nunca bien. Pretendió ocupar el lugar de su madre y eso fue inaceptable, así que cuando vieron el momento hablaron con su padre y prefirieron vivir su vida, cosa que a éste le importó poco pues no veía otra cosa que satisfacer a la que se había convertido en su amiga , amante, o lo que fuera....
            Ahora se miraba en el espejo y recordaba el día que tuvo que salir de casa ella y sus hermanos para irse a vivir con unos tíos, dejando atrás sus recuerdos, su casa, su vida hasta entonces Para los más pequeños resulto mas dramático, pero con el tiempo se darían cuenta de lo acertado de su decisión. ¡Cuanto tiempo había pasado desde entonces, y parece que fue ayer, habían tenido que luchar mucho para salir adelante, pero lo habian conseguido. Adoraba a sus hermanos y se había dedicado a ellos durante muchos años en cuerpo y alma, pero la compensación habia sido enorme porque se sentia muy querida .
          La vida le había enseñado una gran lección, la de ser feliz , haciendo feliz a los demás pues ella había sido una niña privilegiada y un tanto caprichosa y egoísta. Pero había cambiado tanto.....

         Ahora se encontraba quizá en la mitad de su vida. Una vida dura pero nunca perdió sus ganas de vivir, de luchar....
            Sabía que la vida le había puesto en muchas ocasiones entre seguir su camino o mirar a su alrededor y saber que había personas que dependian de ella.
              Cuando murió su madre se preguntaba que significado tenía todo aquello y con el tiempo descubrió que en cierta manera ella era la elegida para conducir a su pequeña familia , de la que hoy en día se sentía muy orgullosa.
              Hacia 2 años que su hermano se había quitado la vida, asi lo decidió tras años de luchar consigo mismo y quizá con el destino que la vida le había impuesto.
                   Un ser amable y cariñoso pero demasiado débil para afrontar lo que la vida le puso en el camino. Una persona demasiado sensible de la cual a todos les quedó unos grandes interrogantes que a día de hoy todavía no han sido resueltos, pero que respetan y recuerdan con gran cariño, puesto que fue su elección.
                    Ella se parecía bastante a su hermano, su físico así lo mostraba. Y ahora al mirarse al espejo se daba cuenta de ello. ¿Qué pensaría éste si la viera?. Muchas veces se reían de sus pecas, de su color de pelo panocha. El más alto, más corpulento. Ella más menuda pero con un genio igual de fuerte.Con una vida detrás de mucha lucha, de aceptación, de resignación , con ilusiones unas veces satisfechas otras no.
                    Una vida compartida durante muchos años en la que crecieron juntos interiormente, en la que compartieron muchos momentos buenos y otros malos y lograron sobrellevar como pudieron.
                       Quería recordar de su hermano. Lo alegre que fue, las ocasiones que la había hecho reír y los momentos en que la ayudó cuando ella estaba mal.
  Estaba aprendiendo a vivir  con ello. Cuántas preguntas sin responder. Cuántos recuerdos buenos y malos, cuántas cosas sin acabar...sin decirse...
                     Diana pensaba que había algo más después de esta vida o quizá eso le hacía sentirse mejor. Pensaba que su hermano y su madre se habían reencontrado y estaban juntos disfrutando de ese cariño tan enorme que una madre y un hijo son capaces de darse y que allá donde se encuentren cuidan y protegen a los demás dándoles una esperanza de vida...  
                        Pasarán  los años y cuando se mire al espejo se vera más mayor, más madura, más feliz rodeada de los suyos,compartiendo con ellos todo lo que la vida nos va otorgando y arrebatando, pero orgullosos de haber tenido esta oportunidad tan bonita que es la ¡¡ VIDA¡¡¡