sábado, 18 de mayo de 2013

REFLEXIONES Y PENSAMIENTOS .....


LA LEALTAD


En algún momento de nuestra vida todos hemos sentido la deslealtad, de una pareja, de un amigo ....
Es un concepto que encierra muchas cosas. Ayer precisamente hablaba con una buena amiga de todo ésto. Del significado que ésto tiene en nuestras vidas. Algo que el ser humano poseemos pero que a veces nos cuesta tanto demostrar o hacer que perdure en el tiempo, bien por egoísmo,   interés,  envidia y que desgraciadamente va en detrimento de la persona sin darnos cuenta.

Adquirimos valores desde pequeños, por nuestro padres, educadores, la sociedad, nuestro ambiente y a medida que pasa el tiempo algunos siguen ahí, en nuestra forma de ser, de vivir, de sentir. Otros los dejamos en el camino.

Hoy en día vivimos muy deprisa, como si nos faltara el tiempo. Vamos quemando etapas buscando ser felices, satisfaciendo nuestras necesidades diarias y futuras. No se tiene casi tiempo para la familia, los amigos. Y va pasando el tiempo y todo se ha limitado a hacer cosas materiales que muchas de ellas son banales y solo sirven para engañarnos a nosotros mismos, pensando que con ello somos más afortunados y seguramente en ese momento creemos serlo, pero llegaremos a sentirnos vacíos.

Todos buscamos algo en la vida, indudablemente. Y estamos aquí para cumplir cometidos, para reír , para llorar, para sufrir, para vivir en definitiva esa vida que es nuestra y que nos pertenece. Pero a parte de todo eso. ¿ Y los demás ?. ¿ Solo me quiero satisfacer a mi mismo ?. Ahí empieza la deslealtad en uno mismo y así difícilmente seras leal con la gente que te rodea.

Yo tengo la opinión de que la gente desleal se quiere mucho a sí misma. Por eso nunca están satisfechas. Siempre quieren algo distinto que les haga sentirse bien .Porque no son capaces de valorar lo que tienen a su alrededor y de la noche a la mañana pegan la puñalada y "a otra cosa, mariposa".

Esta amiga me comentaba - ¿ Y por qué la gente no es leal?- Pues muy sencillo. Porque no lo ha sido nunca . Porque no te ha querido como tu te merecías . Porque la lealtad es un don y un don no lo tiene cualquiera.

 Es un  trabajo interior, contigo mismo, de mucho tiempo, de valorar, de perdonar, de querer, de humildad, de humanidad , de aceptar , de compromiso , de amor, de amistad. Encierra muchas cosas

Si te das cuenta, la persona leal eleva su mirada siempre con humildad. El desleal con soberbia.

El amor de un hijo  si es un amor leal que te acompañará el resto de tu vida . Haga lo que haga siempre estas ahí. A las buenas y a las malas y con el mismo cariño de siempre. Ese es el más verdadero. Nunca lo abandonas.

La lealtad es un valor que únicamente las personas con una calidad humana extraordinaria tienen y su crecimiento personal está por encima de la media. Son personas que sin ninguna obligación se mantienen fieles.

- Querida amiga. El que es desleal una vez lo es ya siempre. Huye de esa persona. No ha merecido la pena aunque tu le hayas dado la oportunidad de creérselo. La vida va poniendo a cada uno en su sitio y hay que tener la capacidad de aceptar los desengaños y aprender de ellos.
Cuando pase el tiempo verás a esa persona insignificante, pequeña, efímera y morirá con tus recuerdos.
Solo puedo decirte que la grandeza de las personas se mide por la lealtad de su corazón y la humildad de su alma.












sábado, 11 de mayo de 2013

                                                     

                                                   


                NO ME MALTRATES

         Yacía en el suelo con la cara tapada . No podía levantarse . Le dolía demasiado todo el cuerpo.

         - ¡Levanta!. ¡Vaga!.¿ Me estas oyendo?. Pedazo de ....
         - ¡Pablo, por favor!. No me encuentro bien . ¡No me pegues más, por favor!.
         - Te pego lo que quiero. ¡Inútil! - dijo mientras le asestaba nuevamente una patada.
         -  Me voy al bar y cuando venga quiero ver la comida en el plato ¡Si no te vas a enterar quien soy yo!.       ¿Me has entendido ?.
Asintió mientras lloraba desconsoladamente.
No podía más.Su situación era ya insufrible. Años soportando vejaciones , humillaciones  y malos tratos la habían convertido en un ser débil . El miedo y  la vergüenza se habían apoderado de ella de tal forma que su vida iba transcurriendo sin ningún sentido . Un día detrás de otro sin ninguna esperanza.
Como pudo se incorporó y se dirigió al cuarto de baño. Necesitaba refrescarse un poco. Se miró al espejo.
-¡ Dios,qué horror! - pensó- Esta vez se me ha hinchado más el ojo.
¿Y que diría ahora en el trabajo?.¿ Y a su familia?.
 Ya nadie la creería .
Oyó la llave posándose en la cerradura y no pudo evitar sentir un escalofrió que le recorrió todo el cuerpo.
Venía embriagado y se acercó a ella con aire amenazante. Sonó el timbre. Era la policía.
Era el comienzo de un largo camino...

                                                                                       Maria Mercader

                                                                                      

miércoles, 1 de mayo de 2013

    Diario de una Ama de .Llaves.



Aquella mañana se levantó con el presentimiento de que algo iba a ocurrir .
Peinó su larga melena y como todos los días la recogió en un moño bajo que le permitía sentirse más cómoda. Se puso su uniforme de color negro . Se miró al espejo y permaneció durante unos segundos recreando su vista por encontrar alguna arruga en el vestido o un pelo mal peinado-¡ Perfecto! -Pensó y bajó las escaleras para reunirse en el hall con el servicio y empezar a disponer las ordenes del día.
Llevaba treinta años trabajando como ama de llaves de los señores Iniston , familia adinerada de Londres,
y tenía a su cargo todo un servicio de personas que dependían de ella.
El señor Iniston había fallecido lamentablemente hacía un año y ella lo echaba mucho en falta.

La casa señorial era del siglo XVI, con jardines estilo Isabelino. Perteneció al abuelo el duque de Somerset
para luego pasar a su nieto el duque de Iniston.

Dentro de una semana Carlos, el hijo mayor, contraería matrimonio y la fiesta se celebraría en la casa de Campo. Muchos invitados acudirían al evento y ella estaba encargada de que todo saliera bien.
Empezó a dar ordenes. La plata bien limpia, la cristalería , los cubiertos, las vajillas, todo, absolutamente todo tenía que estar preparado para la ocasión.

A través de la ventana observo como un coche se detenía. Era Carlos y por la forma de andar se le notaba enfurecido. ¿Qué le ocurriría?
Entró como llevado por el diablo y se dirigió hacia ella.
- ¡Quiero verte en la biblioteca! .¡ Necesito hablar contigo!.
 Su mirada confirmó que  algo malo estaba ocurriendo. ¿ Qué tenía que decirle?.
Entró en la biblioteca y allí estaba Carlos, sentado en la mesa de su padre.
Sintió un nudo en el pecho. Desde la muerte del señor Iniston ella no había entrado en la estancia. Miró a su alrededor. La chimenea no se había vuelto a encender.
La mesa de ébano donde el pasaba tantas horas estaba impoluta. Todo en su sitio como a él le gustaba.
La mirada de él era fría y notó cierta indignación en su rostro.
- ¿ Ocurre algo Carlos ?
- ¡Tu sabrás! . ¿ No tienes nada que contarme?.
- No se a qué te refieres, la verdad.
- Clara, eres una cínica  mentirosa .
- ¿ A qué viene todo esto?.
- Mi madre me ha contado toda la verdad. Fuiste amante de mi padre durante todos estos años
Se sonrojó, sintiendo un gran estremecimiento.
- Mira , voy a ser muy sincero contigo. No me importa  lo que hicieras  con mi padre. En el fondo lo he sospechado siempre. Pero yo era un niño y no quería darme cuenta.
Creo que ya te has aprovechado bastante de la situación. Ahora entiendo por qué pasábamos los veranos aquí mi padre y yo y mi madre no venía.
Quiero que cojas tus cosas y te vayas. Mi madre viene mañana y no quiero que te encuentre aquí.
El rostro de Clara se transformó frágil mirando a Carlos a los ojos esperando su compasión, pero no recibió respuesta.
- Llevo toda mi vida con vosotros. No tengo donde ir. No puedes echarme de esa manera . Tu padre no lo hubiera permitido.
- Pero mi padre ya no esta y ahora soy yo el que toma las decisiones en esta casa. ¿Tu sabias que mi padre estaba arruinado ?
- El me dijo que los negocios no habían prosperado lo que el esperaba , pero no pensé que fuese tan grave.
- Gracias a la fortuna de mi madre podemos seguir manteniendo todo ésto. El día que ella fallezca pasará todo a mi. Tú te quedas fuera de todo ésto. ¿O qué pensabas ?. ¿ Que te dejaría parte de la herencia? ¡Ilusa...!
- ¡Jamás he buscado nada! - dijo bajando la cabeza con cierta tristeza- Solo pensaba envejecer en esta casa . La he defendido treinta años de mi vida. Conozco cada rincón de ella. El servicio, vosotros ...
Os he cuidado como si fuerais mi familia  y a ti Carlos.
- Supongo que con todos los favores que en estos años le has hecho a mi padre alguna recompensa habrás tenido. ¿No ?
- ¡No te consiento que me insultes de esa manera!. He tenido un sueldo como los demás por mi trabajo y esta casa ha funcionado gracias a mí. Nadie  me  ha regalado nada.
- Si hubieses tenido dignidad cuando murió mi padre hubieras abandonado la casa
- Tu padre no hubiera querido ésto para mí  .¡Si levantara la cabeza...!
- Nos has engañado durante años y no te lo perdono, Clara . Nos has causado dolor a mi madre y a mi.
- Carlos. ¡ Escucha!.No sé lo que te ha contado ella pero yo te  voy a contar la verdad.
  El matrimonio de tus padres fue concertado por ambas familias. Fue una boda de conveniencia . La unión       de dos patrimonios importantes  . .
Yo conocía a tu padre desde niña .y nos quisimos siempre. Pero está claro que yo, al ser de condición muy humilde,no hubiera sido aceptada nunca. Así que nos veíamos a escondidas.
Tu padre me notificó con gran tristeza que iba a casarse con tu madre. Que no tenía otra opción.  Pero me ofreció el trabajar para él como Ama de llaves. Habló con tu madre y ambos dos llegaron a un acuerdo.
Ella mantenía su estatus,  sus fiestas, sus organizaciones benéficas . Tu padre, aparte, le daba una fuerte cantidad de dinero todos los meses y la única condición que pusieron es que ni yo pisaba la casa de la ciudad y ni ella en verano  venia a la casa de campo. Solo tú con tu padre .
Fue mutuo acuerdo entre los dos y así ha sido durante todos estos años.
Yo amaba a tu padre con todo mi corazón y el a mi también. Te lo aseguro. Esa es la verdad.
-¡ Qué imaginación!. ¡ Cómo puedes ser tan....!
- Es la verdad, Carlos. ¡No te miento!. Pregúntale a ella .
Al otro lado de la puerta la servidumbre escuchaba expectante todo lo que ocurría dentro de la habitación con gran asombro.
- ¡ Basta ya !. ¡Haz tu equipaje y vete!.
- Después de todo este tiempo, lo que mas me duele es tu frialdad .Te he cuidado desde niño. ¡Te he querido tanto!.
El no contestó. No la miró a los ojos. Permaneció impasible, estoico, como si no le importara el dolor de ella.
Clara salió de la habitación encontrándose con sus compañeros que la esperaban preocupados por lo que pudiera pasar.
- ¿Qué ocurre, Clara?
-  He de abandonar la casa . Las lágrimas acecharon  su rostro
Subió las escaleras ante la mirada compasiva de los que durante tantos años habían sido su familia.
Se despojó del uniforme colgándolo con gran cuidado en el armario como si de una reliquia se tratase y con un gran aplomo y resignación cerró la puerta de su habitación siendo consciente que dejaba atrás toda una vida que ya no volvería.
Cruzó el jardín hasta llegar a la carretera .Un coche paró en ese momento y la señora Iniston se  bajó de él.
Ambas mujeres se miraron fijamente sin retirar la mirada.
- ¡ Clara!.¡ Espera por favor!
- ¿Qué quiere señora Iniston?. Ya tiene lo que deseaba.
- ¿ Le has dicho a Carlos que tu eres .... su madre ?
-  Clara la miró durante unos segundos dudando si responderle o no.
-  ¡Estese tranquila! . Es un secreto que me llevaré conmigo. ¡Le quiero demasiado!.
Y desapareció en el camino.



jueves, 28 de marzo de 2013



Amigas


Te sentías mal, defraudada, indignada e impotente. Habías dado mucho y con el tiempo te diste cuenta de que no sirvió de nada.
Muchos años de complicidad . Momentos vividos. Sonrisas perdidas en  el tiempo. Lágrimas fluyendo en aquellos momentos en los que su hombro te  consolaba.
Jamás pensaste que aquella amistad se disiparía con el tiempo, dejándote en el más profundo de los vacíos.
Siempre fuiste la misma. Entregándote con la misma pasión y nobleza que de ti se desbordaba..
¡Tantos años! .... Afortunada rutina llena de esperanza. Reconfortando tu día a día haciendo más grande la amistad, más valiosa , más sincera en un mundo muchas veces vacío. Sintiéndote dichosa por experimentar el más profundo de los sentimientos.Algo incondicional que con los años valoras y aprendes a respetar formando parte de ti misma, de la vida.

Te miras en el espejo . Tu físico ha cambiado . El tiempo lo transforma pero tu interior sigue ahí,  lleno de confianza, de valores adquiridos y no olvidados, a pesar de que el mundo trate de cambiarlos.
Tus ojos son sinceros. Tu sonrisa ... Pero algo se ha  transformado y te embarga la tristeza. Una parte de ti se rompe sin tu quererlo. ¿Por qué la gente cambia?. Quizá no hubo nada. Quizá lo soñaste. Lo necesitabas. Lo anhelabas pero no existió y si fue así el tiempo lo olvidó.

Maduraste. Aprendiste, entendiendo lo no entendible . Dejándote llevar de la melancolía, de los recuerdos que ya no volverán y es entonces cuando la frialdad y la indiferencia te abrazan sin tu quererlo.

El mundo te enseña. La gente también. Puertas que se abren. Otras  que se cierran. Esperanzas y anhelos ....

Te sigues mirando en el espejo . Te reconfortas . Te serenas .Te valoras. Te quieres. El mundo sigue ahí y tu formas parte de él.
Sigues creyendo en el ser humano, en la vida. Eres vulnerable. Eres fuerte. Eres comprensiva. Eres intolerante. La gente cambia y tu con ella . Ya no hay dolor, ni decepción. Solo confianza en uno mismo y en lo que esta vida nos va otorgando y arrebatando.

Un canto nostálgico a la amistad. Porque perdure en el tiempo...

domingo, 3 de marzo de 2013

          UN NUEVO DIA                      

Acababa de llegar a  la ciudad. Hacia frío. Se encendió un cigarrillo y expulsó el humo, deleitándose de ese gran placer. Errante, sin rumbo... Llevaba tiempo viajando de ciudad en ciudad. Quizá buscando algo. Un lugar, un sitio donde quedarse.
Observó las calles, sus gentes, sus edificios.. Se sentó en un banco y contempló la ciudad. Aquel día la niebla envolvía todo y era imposible divisar el maravilloso puente que le llevaría al otro lado del río.
Entró en un bar con la intención de tomarse un café y  entrar en calor. Se leería el periódico y permanecería un rato sentado. Estaba agotado de caminar. Observó que al irrumpir  en el café la gente se le quedó mirando y murmuraban pero a él le daba igual. Era consciente de que su apariencia física no atravesaba buen momento pero es que su vida tampoco.

Se fue al lavabo y se miró en el espejo. Realmente su semblante era horrible y desaliñado. Ojeras , barba de dos semanas... Se refrescó un poco la cara y peinó su pelo negro hacia atrás, dándole un aspecto más impoluto.
El café le sentó bien .Se deleitó con su sabor y su aroma . Rememoró tiempos pasados, cuando vivía en su ciudad y todos los días se tomaba su capuchino antes de entrar en la oficina. ¡Cuántas cosas habían acontecido desde entonces!. No era la mejor  época de su vida, indudablemente.  Su pequeña empresa había quebrado y a consecuencia de eso los problemas familiares se habían agravado hasta tal punto que vino el divorcio. Deudas, bancos, juicios, un problema detrás de otro. Así hasta tener que tomar la decisión de marcharse de la ciudad. Todo se había venido abajo. Familia , amigos , toda una vida....
Tan abstraído estaba en su pensamientos que no oyó la voz de la  camarera.

-¡Señor, perdone!.¿Me oye? . Tiene que dejar la mesa . Están reservadas para almorzar.
-Perdone señorita. Ya me voy. Estaba tan a gusto que la noción del tiempo se me pasó.
Salió a la calle. Hacia frío y caminó y caminó.....

Habían pasado tres semanas desde que llegó a la ciudad y ya se había familiarizado con ésta.Visitaba los mismos lugares cada día. Se tomaba su café . Hablaba con la misma gente.
Se sentó donde acostumbraba . Hacía una bonita mañana y  las calles se vestían de gente paseando, de niños que iban al colegio, ruidos, coches, autobuses. Empezaba un nuevo día.
¡Clin!...
Cae una moneda y otra y otra...
-¡ Gracias Señorita!. Buenos días
- Buenos días ¡ Que dios se lo pague!

sábado, 23 de febrero de 2013

LAS  PIJAS  TAMBIÉN  LLORAN




Con la que está cayendo en este momento en  España en la que todo  está mal siempre tiene que haber gilipollas que den la nota.
Son tiempos difíciles y la desesperación , la impotencia y la desilusión se ha a apoderado de la mayoría de los españoles .
No creo que todo el mundo tenga lo que se merece. Está claro que se ha hecho acopio de un gran derroche y, por supuesto, de una sociedad extremadamente consumista en la que todos de alguna manera hemos participado en ello. Pero yo me pregunto, ¿ y los pijos?. ¿Qué decimos de ellos?.¿ Trabajan más que cualquier persona normal de una economía estrecha?. ¿Más que el albañil que se levanta a las cinco de la mañana sin saber a que hora volverá a su casa?. Haga frío o calor, con su bocadillo de tortilla que le ha preparado su mujer. Porque ¡claro!, a éste no le pagan las dietas y lo único que se toma un carajillo a las ocho de la mañana.Cuando tiene un descanso  para almorzar  el bocata y así entra un poco en calor. Que le queda mucho día y hace un frió que pela.
Y todo esto lo digo por la indignación que me producen ciertas escenas a las que desgraciadamente, por tratar todos los días con gente, he de presenciar.(Y no es que a una no le guste relacionarse. Todo lo contrario)
Y aquí tenemos a la típica pija de melena rubia teñida . Pelo liso. Camisa y pantalón estrecho, con botas de invierno altas estilo de montar a caballo que parecen todas salidas del mismo sitio.¡Vamos !. Como hechas en serie, hasta con la misma jeta . Por ejemplo :
Consulta del dentista...
Con sus niños todos uniformados, ¡claro, del colegio británico o del alemán!. Los más maleducados del mundo entero....
Entran en el gabinete y son atendidos por el odontólogo o odontológa en cuestión ...Miran al niño o la niña y a pesar de su estatus y poseer buenos cepillos de dientes, tienen a veces más caries que los que no les llega ni para cepillo.
( Conversación en la sala de espera de pija a pija)
-¡ Qué mal esta todo!.¿ Verdad?
- ¡Ay !.O sea, Pues sí chica. Fíjate que mi marido, ya sabes, es abogado y trata mucho casos de divorcios y ahora no se divorcia casi nadie. Por el tema  económico. ¡Dónde vamos a llegar !
- Pues sí, la verdad que nos tenemos que apretar el cinturón. Yo este invierno solo he ido a esquiar dos veces porque claro, hay que ahorrar y vamos, los colegios carísimos de la muerte. Estoy pensando en llevarlo a uno más barato porque el alemán es muy costoso
- Mira , ahora cuando salga me voy a la tienda de moda que frecuento habitualmente a ver si me compro algo y me alegro el día, porque he visto un conjunto monísimo de la muerte.
(Momento de pagar )
¿Cincuenta euros de un empaste ? ¡Madre mía doctora !. Un diente de leche que se le va a caer se lo tenía que haber quitado  .¡Qué barbaridad!
(Le contesta la enfermera)
- Si se la ha empastado es porque aunque sea un diente de leche  todavía le queda un tiempo para que se le caiga y al estar cariado puede afectar al diente que le va a salir.
Y la pija con sus niños sale por la puerta toda indignada, sin entender nada, a comprase un modelito para que se le quite el disgusto.( El diente de su hijo le importa un comino)
Sus niños o las fieras de sus niños han dejado la sala de espera con migas en el suelo, las revistas revueltas , la cadena del baño sin tirar, con un olor que, en fin, comerán de maravilla pero ca.... que no hay ambientador que lo quite.
Y entonces piensas mientras se te revuelve el estomago... ¡ Qué injusta es la vida!.  Pero es que realmente la vida no es justa para todo el mundo porque mientras observas estas escenas te das cuenta que esta gente solo se preocupa de ella misma sin pensar lo que hay a su alrededor. Que la educación y el saber estar no tienen nada que ver con tu poder adquisitivo,  sino todo lo contrario. Viven en su mundo de fantasía en el que cualquier contrariedad se les arregla con un fin de semana en la nieve, un perfume caro , un nuevo modelito en el armario.. . Banalidad y superficialidad todo en uno. Y en un  país donde lamentablemente la crisis se ha apoderado de nosotros, los ricos se harán más ricos y los pobres más pobres y tendremos que seguir presenciando escenas como estás deseando que las pijas también lloren,

miércoles, 20 de febrero de 2013

DIARIO DE UNA AMANTE


                      Se asomó a la  ventana esperando a que él llegara. Habían quedado a las nueve y ya eran las nueve y media. Siempre se retrasaba .... Había escogido para la ocasión un conjunto de lencería negro  ceñido al cuerpo que mostraba toda la voluptuosidad de sus caderas y de sus pechos. Se podía apreciar la belleza  de sus piernas bien formadas. Llevaba la melena suelta dándole un toque  sexy y juvenil. Acababa de cumplir cuarenta años pero no los aparentaba.Cara de niña , cuerpo atlético.  Se notaba el ejercicio al que  se sometía durante todos los días. Se miró al espejo y le gustó lo que vió... y pensó en él.
                       Desde que Carlos entró en su vida , hacia ya dos años, vivía para él .Deseaba que llegara el viernes por la noche y poderse reunir con su amado en ese pequeño hotelito apartado de la ciudad donde nadie podía molestarles.
Le Petit Moulin. Un lugar encantador y acogedor donde desplegaban su amor.
Miró a su alrededor. Le gustaba la colcha color ocre con cojines en granate  haciendo juego con las cortinas  que vestían el enorme ventanal. Al fondo de la habitación una pequeña chimenea  hacía todavía más entrañable la estancia. En el exterior hacía frió y se reconfortaba al calor que le ofrecía el fuego.

                     Quería que esa velada fuese especial . Tenía algo muy importante que contarle y esperaba con impaciencia su encuentro.
Había comprado una botella de vino Hermitage Blanc 2007 para la ocasión. Unas cuantas velas para darle un toque más cálido y romántico Todo cuidadosamente preparado.¡Lo amaba tanto!.

                   Había vivido junto a él situaciones complicadas . Desde el principio sabía que estaba casado , pero que no amaba a su mujer . Esperaba que sus hijos fueran un poco más mayores para tomar una decisión . Le había prometido que esa misma semana iba a contárselo todo y juntos empezarían una nueva vida. Ella confiaba en él .

                    Sonó el teléfono. Era Carlos. Le anunciaba que no iba a acudir . Había hablado con su mujer y ésta  le dio a elegir y el decidió...  Se despidió de ella. Sintiéndolo mucho pero no tenía otra opción.
Colgó el teléfono. Se estremeció.
 ¡No podía ser !. Así tan fácil, tan frio ... Sintió que le faltaba el aire. Una terrible angustia se apoderó de ella. No daba crédito a lo que estaba sucediendo.
Tantas promesas, tantas experiencias vividas juntos, planes de futuro... ¿Cómo había sido tan ilusa,
tan ingenua.de pensar que dejaría a su mujer por ella?. ¡Embustero! ¡Cobarde!- gritó entre sollozos, mientras se arrancaba con gran saña el conjunto negro que con tanta fantasía cubrió su sensual cuerpo.
Sin pensarlo se dejó arrastrar por la ira y marcó el número de él. Una voz femenina le contestó. ¡Era su mujer!. Se quedó inmóvil, apenas respiraba y por un momento quiso decirle quien era pero no pudo...
Colgó el teléfono y rompió en sollozos.

               Salió a la calle . Llevaba un rato caminando como embriagada y decidió sentarse en un banco. Necesitaba pensar. Los niños jugaban en el parque y  una niña se le acercó con cara sonriente. 

- ¡Hola ! ¿Cómo te llamas?. Yo soy Sofía y estoy con mis amigas y mi mamá.
-  Hola Sofía, encantada. Yo soy Marina...
- ¿Tienes hijos?

                Miró a aquella preciosa niña y algo en su interior cambió. Su rostro se tornó más sereno. 
Puso su mano en su vientre . Dentro de ella empezaba a  engendrarse una nueva vida . Sonrió y siguió
 caminando... 

martes, 29 de enero de 2013

MI DULCE HOGAR




Al mes de nacer me dieron en adopción y fui a parar con una familia que me acogió con gran cariño.
   Mi nueva madre se llamaba Teresa y como era muy pequeño me siguieron dando solo biberón.
Crecí sano y fuerte . Algo rebelde.No me gustaban las normas , ni obedecer. Así que algún que otro problemilla tuve en mi nueva casa porque cuando se descuidaban algo rompía o estropeaba.
Fui un privilegiado desde el principio dado los cuidados y atenciones que me prodigaban , sobre todo Teresa,  a la que años después echaría de menos.
Teresa tenía un hijo con el que desde el principio conectamos, existiendo entre el y yo un gran cariño. Eramos cómplices el uno del otro y casi siempre nos castigaban a los dos.
Todo se desarrollaba con normalidad cuando un buen día tuve que abandonar nuevamente mi segundo hogar.
A Teresa tenían que operarla y su recuperación iba a ser lenta, así que un hermano de ella se me llevó a vivir al campo . Los primeros días lo pase mal. Echaba mucho de menos a mi madre Teresa y a su hijo. Pedro, el hermano de ésta, me trató con mucho cariño. Pero yo lloraba constantemente.
 Al mes de estar ahí empece a acostumbrarme a mi nueva vida. Me convertí en un ser libre.
Perseguía a los gatos, las gallinas, e incluso me atrevía con los caballos. Me gustaba sentir el contacto de la hierba húmeda  de los aspersores mojando mi cuerpo. Estaba en constante conexión  con la naturaleza y disfrutaba de ella. Era lo que más apreciaba. Los días iban pasando y yo sentía que no volvería a ver a mi madre. Seguramente habrían decidido que ese sería mi nuevo hogar.
Amaneció. Me desperté intranquilo, como si algo presintiera.  Mi instinto no me engañó. Teresa vino a visitarme. Fue tanta la emoción al vernos que difícilmente pude esconder mis sentimientos. Las muestras de cariño fueron inmensas por ambas partes y pasamos todo el día juntos hasta que llegó la noche y volvió a abandonarme.
Seguí creciendo en el campo. Hice muchos amigos y me convertí en un rural . Amé la libertad y lo que ésta me otorgaba. Fui un poco golfo y con los años aprendí a defenderme por mi mismo.  Teresa venia de vez en cuando y con eso me conformaba.
Han pasado los años y por circunstancias de la vida una riada ha hecho que tengamos que abandonar la casa del campo. Me he sentido triste. Me separo nuevamente de todo lo que aprendí a apreciar.
Han preparado mis cosas. Me he montado en el coche y he tenido la sensación de que nuevamente me iban a  dejar . Pero grande fue  mi sorpresa al ver que nos dirigíamos a casa de Teresa. Salí del coche a toda prisa y sin pensármelo dos veces  fui corriendo hacia su encuentro.
¡Qué alegría tan inmensa!. Por fin en casa.... Fue como el primer día. Recordé mi infancia en aquel acogedor hogar.
Allí estaba Teresa esperándome en la puerta.
-¡ Dóver!. Mi querido y fiel amigo.¡ Te quedas conmigo!.
Han pasado los meses y sigo aquí . Ya estoy viejo y necesito tranquilidad. Mi manta, mis paseos por el parque, mi pelota y los cariños de mi madre Teresa.





viernes, 28 de diciembre de 2012

El té de las cinco.

 Eran las cuatro y media. Permanecía impasible, fría, con la mirada en el infinito. Sentada en su sillón Luis XV, regalo de su abuela. Familia de rancio abolengo la acompañaba generación tras generación, convirtiéndola en una de las mayores riquezas de Inglaterra.
Se había casado muy jovencita con el hijo de una familia muy adinerada.Una boda concertada por ambas familias. Apenas se conocían cuando contrajeron matrimonio , pero con el tiempo se enamoró perdidamente de él.
Después de cinco años de matrimonio él le fue infiel con una amiga suya y ella se enteró. Fue la comidilla de todo su circulo, amigos y familia.
Llevaba tiempo sin salir , sin tener vida social . Se avergonzaba de que la vieran y comentaran su desafortunado matrimonio .No podía permitirlo dado su estatus y lo que ello representaba para su familia.
Llamó a la criada haciendo sonar la campanilla . Faltaban diez minutos para tomarse su té y a ella, como buena inglesa, le gustaba la puntualidad.
Se abrió la puerta y Adela la criada  entró dejando la bandeja encima de la mesita.
- Señora, ¿desea que le sirva el té?.
- No, gracias Adela ,aún no son las cinco. Lo haré yo misma. Puede retirarse.
Un rayo de luz entraba por la ventana dejando más visible el color de su cabello cobrizo, recogido en un moño bajo. Sus ojos eran claros y sus labios siempre pintados de rosa pálido ofrecían un toque de serenidad y elegancia que le hacían aun más distinguida.
La luz le impidió ver que su esposo había entrado en la habitación y hasta que no lo tuvo cerca no
percibió su presencia,
Su mirada se torno fría.  Su rostro cambió . No deseaba verlo. No podía ni debía perdonarlo .Le había dicho que tenía que abandonar la casa. A fin de cuentas era suya. Herencia de su abuelo materno.
El la miro suplicante buscando un mínimo de perdón. Se sentó junto a ella y acarició su mejilla depositando un leve beso. Ella le retiró la cara bajando la mirada. Su corazón palpitaba fuertemente y durante unos segundos estuvo tentada de devolverle aquel beso que para ella hacía  tiempo habría significado mucho, pero ahora, era tanto su dolor que sólo sintió rechazo.
Le suplicó que lo perdonara. Había sido un error. El la amaba . Siempre fue así. Ella se mantuvo insensible ante los ruegos de él.
Lo vió alejarse cruzando el jardín y por un instante se quedo quieto, quizá esperando que ella fuera a su encuentro.  Pero no fue así. Abrió la verja y desapareció.
Las lágrimas bañaron  su rostro sin poderlas controlar sintiendo como si el aire se comprimiera  a su alrededor, produciéndole un gran estremecimiento.
Rápidamente se dió cuenta y las apartó apresudaramente. Cogió  un pequeño espejo. Limpió sus mejillas. Retocó su cabello y pintó sus labios de rosa pálido.
Tocó nuevamente la campanilla y Adela, su criada, entró en la habitación.
-¿Qué desea señora?
- Adela, tráigame otro té.Se ha quedado frío.
-¿ La cena a las ocho para el señor y para usted ?
- No, Adela. El señor ya no volverá ... Se ha ido para siempre. Prepare mi equipaje. Me ausentaré durante unos días.
- Como usted diga,señora . Ahora mismo le traigo el té.
Se sentó en su sillón como si éste la protegiera, con su mirada ausente, fría, impasible, digna.





domingo, 23 de diciembre de 2012

 Os invito a que accedáis a esta pagina La blogoteca, donde me he presentado. Agradecería vuestro voto, a continuación os la escribo. Gracias un saludo y Feliz Navidad para todos.<script type="text/javascript" src="http://lablogoteca.20minutos.es/widget/blog/32410/"></script>
<script type="text/javascript" src="http://lablogoteca.20minutos.es/widget/blog/32410/"></script>

sábado, 22 de diciembre de 2012

    El derecho a la pataleta

     No puedo por menos de sentir rabia ante la situación que en estos momentos estamos viviendo en España y a veces hasta me avergüenzo de ello por dejar que las cosas hayan sucumbido a este desastre, del que muchos estamos siendo victimas de ello..

    Hoy como muchos sábados he ido a comprar al Mercado Central de mi ciudad, cosa que dicho sea de paso, me encanta. El olor , la gente , los puestos.Voy aquí, voy allá, aquí me gusta más ....
   Al salir había una pequeña manifestación , como está siendo de costumbre últimamente, en contra de unos arcos que hace años pusieron que pegaban como una patada, pero vaya usted a saber de quién era amigo el  arquitecto en cuestión. Pero a lo que estamos. La broma cuesta setecientos mil euros. Quitarla y restaurar el lugar. Unos arcos HORRIBLES que llevan un montón de años y que ahora, de repente, con la crisis que hay, a unos cuantos imbéciles se les ocurre cambiar. Pero,¡ por favor!. ¿Esto que es?. ¿Una tomadura de pelo?. Sí.
De unos cuantos sinvergüenzas y chupópteros, como es nuestro alcalde , que más le valía retirarse a un monte con las cabras, con todos mis respetos a ellas, y dejar en paz nuestra ciudad que lo único que hace es endeudarnos hasta la pestañas.Y aunque cara al exterior quiera presumir de ciudad, no se da cuenta que lo pagamos los ciudadanos y que en este momento nos importa un pito. Que se queden las cosas como están que bastante tenemos cada uno con pagar nuestras hipotecas y alquileres y sobrevivir a este desastre que entre ellos  han organizado.

        No es una utopía pero,¡ por favor!, sí una ofensa enorme ante la cantidad de personas que ya están pasando hambre, que no pueden pagar su día a día  que están sin TRABAJO. Que estáis quitando un montón de ayudas , de becas de comedor , de estudios. Que os estáis metiendo con todo aquello que habíamos ganado . Nuestros derechos, como personas y como ciudadanos.

       Que inviertan ese dinero en todas las necesidades que estamos cada día necesitando. Pero claro, eso no les aporta beneficio y mientras nuestro ayuntamiento está en déficit y con una deuda enorme que claro, al final pagamos todos. La gente seguimos o siguen votando a esta pandilla de INEPTOS que lo ultimo que son es buenos políticos  Porque ahora no hay ideologías en las que creer, como cuando yo con veinte años me iba a poner carteles y creía en lo que hacía y por qué lo hacía. Ahora me da igual del color que sean . Una pandilla de ladrones que viven a costa de los demás y que no tienen ni idea de como dirigir un país.

Seguiremos protestando , seguiremos manifestándonos e intentando cambiar el mundo.  Por supuesto soy consciente de que ello  va a ser muy difícil,  sobre todo en esta sociedad en la que llevamos muchos años no dando ningún valor a nada, porque nos hemos centrado en tener más que nadie. Si no tienes no eres nadie. Nos olvidamos de muchos valores que quizá las generaciones de nuestros abuelos nos dejaron y hemos pasado por encima de ellos .Se han perdido en el camino convirtiendo esta sociedad en lo más vanal y superficial. Espero que ésto ahonde en nuestra conciencia y resurjamos  para construir un mundo mejor del que todos formemos parte.
 Y como dijo Victor Hugo.  Cuando la dictadura es un hecho la revolución se convierte en un derecho.


sábado, 15 de diciembre de 2012

RECUERDOS...


                       Recuerdo aquellas navidades asomados mis hermanos y yo a la ventana viendo nevar, cuando entonces aún nevaba para esas fechas, deseando que mamá nos dejara salir a la calle y fabricar un muñeco de nieve.
Gorro , bufanda , guantes nos acompañaban tras la supervisión de mi abuela, preocupada de que nos pudiéramos acatarrar.

¡Qué divertidos eran aquellos días! . El primer día de vacaciones que llegabas a casa dejabas la cartera y empezabas a disfrutar. Y eso que mamá nos obligaba todos los días a hacer los deberes. Pero aún así me encantaban las navidades. Nos dejaban dormir más rato y el olor a café de puchero me despertaba todas las mañanas. De ahí mi gran afición desde niña por el sabor y el olor de un buen café.

Esos días mamá no trabajaba y el taller de costura estaba cerrado hasta después de Reyes . Ella ya se había preocupado de que todas sus clientas tuvieran los vestidos para esos días. Una gran modista con una gran clientela que constantemente circulaba por mi casa . Hilos , tijeras, botones , telas de todos los colores. Un escenario en el que me crié toda mi vida. A veces me daban un trozo de tela y me enseñaban a coser. Así estaba entretenida. Lo que más me gustaba era mirar a las clientas de mamá cuando se probaban los vestidos y la agasajaban diciéndole lo bien que cosía . ¡Cuánto la admiraba!.Toda su vida entre puntada y puntada.
.
Mamá venía de una familia humilde donde le inculcaron el esfuerzo y el trabajo desde niña. Estudió y cuando fue mayor decidió que  quería dedicarse al oficio de modista montando su propio taller con aprendizas en casa. Y así lo hizo. La abuela siempre la ayudaba cuidando de nosotros. El abuelo había fallecido hacía un año y mamá decidió que se viniera a vivir con nosotros.. Estaba muy triste y no era la misma desde entonces.

Conoció al abuelo siendo muy joven y habían estado juntos casi cincuenta años. La familia de la abuela no vieron bien esa boda. Él era mayor que ella, pero eso no les importó. Fue un flechazo desde el principio y a pesar de las dificultades fueron felices toda su vida.
Nos contaba que al abuelo Anselmo, cuando la guerra, lo habían dado por muerto, apareciendo días después en el monte. Y lo mal que lo pasaron hasta que terminó la guerra. Pero a ellas nunca les faltó de nada y a  pesar de que todo estaba racionado, él se preocupaba de conseguir siempre alimentos. O se iba a cazar al monte y venía con unas cuantas liebres y conejos.Cuando hablaba de él se emocionaba. Mamá nos decía que lo echaba mucho de menos.
Dura vida la de mis abuelos pero juntos lo superaron todo...
Nos encantaba cuando nos reunía a todos los nietos y nos contaba historias de su juventud. Cómo conoció al abuelo . El gran galán que era. Ella tenía dieciséis años y el veinticinco.  Ella de buena familia por lo que el abuelo les parecía poca cosa. Tenía que escaparse de casa y verlo a escondidas de su padre , el cual nunca lo aceptó. ¡Cuánto tuvo que quererlo !
Aquel rostro envejecido con el tiempo, sus ojos negros, aquella mirada triste ...escondía tanto amor,
tanta soledad...
Aquellas navidades, a pesar de que mi abuela estaba triste, logramos animarla. Mamá hizo todo lo posible porque así fuera. Había algo muy especial entre ellas dos y nos lo transmitían de tal manera que nos sentíamos muy felices.
La víspera de noche buena abuela preparada un gran pavo relleno. La cocina se vestía de fiesta , olores que embargaban toda la casa, dulces caseros. ¡Qué gran cocinera!
Subir y bajar de escaleras pues esa noche mamá nos ponía al lado de nuestro cubierto un pequeño regalo para cada uno. Normalmente yo era la que bajaba a comprar los últimos detalles. Miradas de complicidad y una gran sonrisa. Mamá siempre sonreía..
La mesa siempre bien puesta - decía la abuela - . El mantel  bordado por ella,  los cubiertos en este lado, las copas aquí , las servilletas ....cada cosa en su sitio.
Los pequeños detalles son los que nos hacen disfrutar de las cosas- Decía-¡Cuántas veces me acuerdo de ello!
Al año siguiente abuela nos dejó. Mamá nos decía que se había reunido con el abuelo y que ahora ya era feliz. Esas navidades el sitio de la abuela estaba vacío, pero con una nota que decía "Para la mejor madre y abuela del mundo".

¡ Te queremos... Siempre!


martes, 27 de noviembre de 2012

  EL ENCUENTRO:                        


 Habían pasado cinco años desde la muerte de su marido y como cada jueves se juntaba con sus amigas en la misma cafetería de la misma Avenida y a la misma hora. Hacia frío  Se sentó en una mesa donde podía observar la calle , la gente pasar. Pidió un café y no se dio cuenta cuanto rato estuvo allí sentada, con sus pensamientos, disfrutando de ese momento . Era pronto, sus amigas se retrasarían  como siempre, así que saco su libro y se puso a leer.
    -Buenos días! . Un café solo por favor.
Levantó la vista. ¡No podía ser!. ¡ Esa cara!.
En un momento sus miradas se encontraron y ambos dos se quedaron fijamente observándose como si el tiempo se hubiese detenido.
- ¡Marina ! ¿Eres tu?
- ¡Pablo! ¡No puede ser!
-¡Cuanto tiempo!-dijo el - ¿Que haces aquí?

- Vivo en esta ciudad, y llevo años tomándome un café, en este sitio...-dijo ella
Se hizo un silencio. Ambos dos se miraban . Tanto tiempo...
- Espero a mis amigas. Siempre nos juntamos aquí.
- Te invito a un café en otro sitio. Tenemos tanto de que hablar...
No dejaban de mirarse. Cuarenta años los distanciaban. Toda una vida y allí estaban, uno frente al otro, como si todo ese tiempo no hubiese pasado.
- Espera. Voy a llamarlas
Salieron a la calle. Quedaba poco para que anocheciera y anduvieron  hasta llegar a un pequeño café situado en el centro de Manhatan.
- ¡No puedo creer que te haya encontrado después de tantos años! -dijo él
- Ni yo. Me parecía imposible. Te vi entrar y pensé ¡ No puede ser él!

Novios de los quince a los veinte y dos. Estudiantes de derecho en la mima facultad. Su primer amor, sus primeros besos, sus primeras caricias.abrazos , confesiones, lloros y alegrías propios de la juventud.Todo termino cuando el se marcho por exigencias de su padre a estudiar a Estados Unidos, donde paso cinco años . Y allí termino su historia.Una gran historia por la que todos apostaban, dado el amor que se procesaban el uno al otro.
El nunca la olvidó. Se casó. Tuvo dos hijos pero al cabo del tiempo vino el desamor  y el engaño. Su mujer lo abandonó  marchándose con su mejor amigo. Para él un duro golpe. No volvió a rehacer su vida.
Ella feliz. Quiso a su marido . Tuvo una hija. Hacía cinco años que tras la larga enfermedad de su esposo quedó viuda.

Después de tanto tiempo y se habían reconocido. Ella aun conservaba esa dulce belleza de la juventud. Pelo blanco, media melena, ojos azules , mirada serena .
Él parecía un gran galán . Con sus sesenta años mantenía todavía un porte elegante. Cabello canoso, ojos caramelo, mirada fría.

Se amaron con toda la pasión de su juventud y ahora la vida los había juntado, en una cafetería , de una Avenida y en un día cualquiera...
Los días que sucedieron conservaron la ilusión, los recuerdos y el amor que años atrás se habían procesado,
Ella parecía una chiquilla ilusionada. Él,  nervioso, deseaba besarla, abrazarla....

Habían quedado para ir al teatro. Llevaban días saliendo juntos. Sus amigas pensaban que estaba loca, pero a ella le daba igual . Disfrutaba de esa relación que la vida le había ofrecido nuevamente.

Se sentía nerviosa. Eligió para la ocasión un vestido negro, algo escotado. Todavía conservaba unos pechos bonitos. Se pintó los labios de rojo. Hacia años que no lo hacia. Se miró al espejo y le gustó lo que vió. A pesar de sus sesenta años percibió que aún era  una mujer atractiva.
Salió a la calle. Él la esperaba. A medida que se iba acercando hacia él sintió un nudo en el estómago. ¡ Le pareció tan guapo! . Los recuerdos se agolparon en su mente y por un instante recordó la primera vez que hicieron el amor. Nunca lo olvidó...

- ¡Estás preciosa Marina!
- ¡ Gracias!. Tu estás muy elegante..
Caminaron cogidos del brazo. Hacía frío  La atrajo hacía él.  Ella rodeó sus brazos en su cintura . Levantó la cara . Lo miró. Él acarició su mejilla y besó levemente sus labios.
Aquella noche se entregaron el uno al otro como dos chiquillos.Se amaron  Se acariciaron y el placer se apodero de ellos.
Se sintió feliz. El amor de su vida estaba allí, entre sus brazos, su preciosa Marina... Durmieron abrazados esa noche y la siguiente.Y la siguiente.
. .
Llovía. Se refugió en la cafetería donde hacia años se tomaba el mejor café de Manhattan. Se sentó en la misma mesa, al lado del gran ventanal donde podía ver la calle, la gente pasar...Pidió su cortado . Tomó un sorbito. Respiró . Era un gran momento. Alguien abrió la puerta y entró. Se giró a mirar quien era. Buscó con la mirada. No lo vió. Habían pasado veinte años . Él no estaba... Ella sí . En la misma cafetería.  A la misma hora y el mismo día.....







                                 

jueves, 1 de noviembre de 2012

                 EL GRAN DÍA

              Su gran día después de cuatro años de festejo. Hoy se convertiría en la Sra de Gutierrez. Se miraba al espejo con aquel vestido que su madre y su abuela habían  cuidadosamente reformado para ella. Un vestido con el que se casó su madre y que ahora le pertenecía . Satén y encaje vestían su delicado cuerpo dejando ver la perfección de sus formas.Una pequeña diadema cubría su larga melena rubia, llena de bucles.
               Ahora se contemplaba delante del espejo .Iba a contraer matrimonio con el hijo de  una de las mas adineradas familias de la ciudad. Debería de estar feliz. Pero  no era así.....
                Todo había transcurrido muy rápido. Daniel le pidió matrimonio. La adoraba y ella no supo negarse. Había sido preparado todo al mínimo detalle, cuidando cada rincón de la casa con el propósito de hacerlo lo más acogedor posible. Doscientos invitados acudirían aquel día al evento y éso la hacía sentirse muy nerviosa.
                La boda se celebraría allí mismo en la mansión de sus futuros suegros. Estaba todo preparado así lo había dispuesto la madre de su prometido. Los casaría el cura amigo de su suegro, el padre Luis. A Diana  le caía  bien. Existía una gran empatía entre ellos.
                Estaba absorta en sus pensamientos cuando en ese momento entró su madre.

- ¡ Diana !. ¿Aún estás así?. Ya están todos los invitados . ¡ Qué nervios hija! ¡Está todo precioso!. ¡Qué suerte has tenido!. ¡ Qué familia! ¡Encantadora....!
- ¡ Mamá, ya vale! . Me lo has dicho en estos últimos días  mil veces. Ya lo se, ya lo se....
- Marta hija, menos mal que has venido. Tu amiga esta histérica...
- ¡Mamá!. Pero si la que estas histérica eres tu.....
Marta , su amiga desde la infancia, acababa de entrar. Compañeras en la adolescencia.Una relación de muchos años en los que juntas vivieron muchas situaciones  y momentos que marcaron una década.
   Un gran abrazo. Mirada de complicidad entre ellas.
- ¡Estás preciosa!. ¿ Te acerco los guantes?.
- Sí, gracias.
Marta fue a buscarlos. Estaban encima de la cómoda. No pudo remediarlo. Tenía un nudo en la garganta y una lágrima recorrió su rostro.
- ¿Estas llorando?.
- No. Se me ha debido de meter algo en el ojo. No te preocupes.
- Estoy muy nerviosa. No se. Quizá...
- Es normal . Estás a punto de convertirte en la esposa de uno de los hombres más ricos y guapos de la ciudad y además te quiere...
Hablaron durante un rato recordando sus años en el colegio, el instituto, la universidad, las fiestas, los amigos comunes. Tantas cosas vividas juntas...La muerte de la abuela de Diana. Una persona que significó mucho en su vida y que gracias al apoyo de su amiga lo fue superando.
Habían crecido juntas experimentado momentos felices y otros más duros pero siempre contaban la una con la otra. Y ahora  había llegado el momento en que Diana empezaba un nuevo capítulo en su vida.
- Creo que es hora de que me reúna con el resto de los invitados.- dijo Marta.
-¡ Dáme un abrazo, por favor!
Sus miradas volvieron a cruzarse .Marta acarició el pelo de su amiga.
- Siempre tuviste un pelo precioso.

Allí se encontraba sola. Quedaba poco para reunirse con su futuro marido. Se acercó a  la ventana. El jardín estaba precioso. Lleno de flores. Una alfombra blanca hacía de pasillo en medio de dos filas de bancos donde orquídeas blancas y lazos adornaban el evento. Al fondo un pequeño altar donde el padre Luis los casaría.
         Los invitados empezaban a llegar colocándose en sus sitios. Miró y entre ellos vio a su amiga Marta.
La vió alejarse.
         Se quitó los guantes, la diadema y los depositó encima de la cómoda. Dejó los pendientes, regalo de su abuela cuando cumplió dieciocho años. Con ellos se había casado y quiso que pertenecieran a su nieta. ¡Su querida abuela!. ¡Cuánto la echaba de menos!
         Abrió la puerta y bajó las escaleras  tan deprisa como pudo. Allí estaba su futuro marido que sorprendido la miró.
 - ¿ Dónde vas Diana?
-  ¡ No puedo casarme contigo! . Lo siento.Ya lo entenderás.
-   Pero ¿qué dices?
-   Mamá,¡ lo siento!.
- ¡Diana! ,¿te has vuelto loca?- le contestó su madre.- ¡Diana!
Sabía que todo el mundo la estaba mirando. Pero no le importó.
- ¡Marta!, ¡Marta! .¡ Espérame!.
-¿ Qué pasa ? .¿Dónde vas?
- Te quiero. Te he querido siempre. No puedo casarme. Sería engañarme a mi misma , mis sentimientos. No puedo... ¡Lo siento!.
La mirada de Marta se iluminó.  Su rostro cambió. No daba crédito. Abrazó a su amiga y la besó y la besó.
- ¡Yo te he querido siempre!.
Entre risas, lloros , abrazos  y besos permanecieron abrazadas ante la mirada atónita de todos los invitados.    

 -                                                                                  

jueves, 11 de octubre de 2012

   LAS FIESTAS DE MI CIUDAD.
                                                                                         


                       Estos días mi ciudad se viste de fiesta, acogiendo a cantidad de turistas que vienen a disfrutar de ellas.Las calles se llenan de alegría. Banderitas y flores adornan el entorno.
                      La ciudad se disfraza de fiesta. Gente que va y viene. Ríe , canta, , come , baila.Todo un festín digno de alegría en estos tiempos que corren. En el que la tristeza y la preocupación se ha apoderado de muchos de nosotros

                       Mi ciudad . Mi río ,ahora lleno de chiringuitos donde te puedes deleitar de dulce o salado.
No importa de donde vengas, ni quien seas, Solo que te sientas en tu casa.
                        Conciertos, ferias, globos, trajes regionales, jotas y mi querida Pilarica. Que aunque una no sea muy fervorosa , respeta y disfruta viendo como el día doce de octubre su manto se viste de colores.
 Y cómo no, nuestra querida jota. Ese canto que nace del  alma y te pone los pelos de punta.
                    
                                    Me gustaría saber la fuente
                                    en que tu te lavas para hacer
                                    mía la esencia que de ti se lleva
                                    el agua.

Esa pasarela de increíbles trajes, moños, pendientes, enaguas, calzones, chalecos, mantillas y un sinfín de preparativos que hacen que nuestra vista se deleite con ello.
En fin, un paseo por lo sencillo. Por las costumbres de una ciudad que acoge a la gente y en un  abrazo de alegría y solidaridad se comparte un poquito de felicidad.
                       
                                                                                                    María Mercader


domingo, 7 de octubre de 2012

 UNA TRISTE REALIDAD....

Aquella mañana se había levantado con un terrible dolor de cabeza. Últimamente era habitual en ella. Estaba pasando un temporada con mucho stress y su organismo le pedía descanso.
    Sonó el teléfono
- ¡Qué pronto!- pensó.
 Eran las 7,30 de la mañana. Era la voz de su cuñado. Nuevamente le pedía que acudiese al hospital . Habían vuelto a ingresar a su hermana.
    Se apresuró cuanto pudo y salió de casa. Estaba nerviosa. Hacia seis meses que no la veía Se había ausentado de la ciudad por cuestiones de trabajo y aunque hablaba con ella muy a menudo sabia que no estaba bien.
    Antonio, su cuñado,  la esperaba en la puerta del hospital.
- ¿Qué ocurre?. ¿Qué ha pasado?.
- Perdió el conocimiento en el trabajo y me llamaron. La llevaban al hospital. Está bastante mal. Lleva días. No se....
- ¿Porqué no me llamaste?. Hubiera venido antes.
- No quise decirte nada .Estabas lejos. Trabajando.... Se le ha ido de las manos.
Miranda observó cómo los ojos de su cuñado se arrasaban . Había mucho dolor en su rostro. Había envejecido . Llevaba mucho tiempo luchando...
- ¡Tranquilo.Ya estoy aquí!. Entremos a verla.
 Se impresionó. Estaba más delgada que nunca. Llevaba gotero y sonda de alimentación. Se había negado a comer.
- Irene , cariño, ¿cómo has podido llegar a ésto?
Apenas tenía fuerzas para contestar a su hermana pero una leve sonrisa asomó en su rostro.
-¡Qué alegría verte!. No puedo controlarlo. ¡No puedo más.
- Te pondrás bien, tranquila. Estoy aquí. No voy a dejarte. Te vendrás conmigo a casa . Yo te cuidaré, cariño . Yo te cuidaré....
Cerró los ojos.  Cogió la mano de su hermana.
Permaneció allí sentada observando a aquella criatura que años atrás había empezado a obsesionarse con  su peso. Una persona muy especial, inteligente y perfeccionista a la que el físico siempre le importó demasiado hasta tal punto de no poder controlar sus hábitos alimentarios.
Al principio pensaron que estaba deprimida. Coincidió con la muerte de su querido padre. Su hermana estaba muy unida a él. Pero poco a poco se dieron cuenta que los episodios se repetían incesantemente .Su cuñado le pidió ayuda. No podía con ella.
Recordaba que hacía dos años se tuvo que mudar a vivir con ellos con la intención de ayudar a su hermana .Buscaron al mejor psiquiatra, amigo de su padre. Pero todo fue inútil. Irene no ponía de su parte.
Un día se quedaron  solas y le preparó su plato preferido. Lasaña. Arregló la mesa, puso una bonita vajilla,  copas, la cubertería.... Aprovechó para hablar con su hermana e intentar que disfrutara de la comida.
No paraba de mover el tenedor  pasando  la comida de un lado a otro del plato.
-¡Irene! ! Está buenísima. Se que te gusta mucho.¡ Inténtalo, por favor!
Consiguió que su hermana disfrutara de aquel plato y hablaron y hablaron de su niñez. El primer novio, sus primeras salidas. La cosa estaba saliendo bien y Miranda sintió que podía ayudar a su hermana.
- Perdona. Voy al baño. Ahora vuelvo.
La escucho vomitar
- !Dios mío, no!.¡Abre la puerta Irene!. Por favor....!
- ¿Qué pasa?.¿ A qué viene tanto grito?. ¡ Estás loca!.
- ¡ Has vuelto a vomitar!
- ¡Mentira!
- ¿Es que no te das cuenta que si no pones de tu parte ésto no tiene ningún sentido?.¿ Te quieres morir?
- ¡ Déjame en paz!. Estoy gorda. Tú no te puedes quejar. Eres guapa, delgada. ¿Y yo qué?. No me gusto nada . Ojala me muriera.
Y rompió en llanto.
- ¡Basta ya!, Estoy aquí para ayudarte. Te quiero. Eres mi hermana pequeña. Tienes una vida, un marido que te adora, una familia que te quiere. Toda una vida por delante. Y siempre tuviste un físico estupendo....
 Ven y mírate al espejo. ¿Qué ves?.
- Me veo gorda...
Miranda empezó a desnudarse y animó a su hermana a que lo hiciera ella también.
- Mírate y mírame a mí.  Yo estoy rellenita. Peso diez kilos más que tú .
- Mira mis caderas y mis brazos. Tengo que perder. No me gusto.
Miranda se dio cuenta que su hermana ciertamente se veía así. Era más grave de lo que pensaba. Un escalofrío recorrió todo su cuerpo.
Se quedó un mes con ella intentando hacer todo lo posible por ayudarla. Iban juntas a las  reuniones.
Terapias para los trastornos de la alimentación. Logró que se engordara cinco kilos. La vio sonreír y aquello las unió más. Fueron varios ingresos durante esos dos años pero volvía a recaer. Su hermana se había abandonado completamente.... y ahora se encontraba allí . Se sentía culpable. Adoraba a su hermana.
Siempre fue frágil e insegura a pesar de su gran inteligencia. Al morir su querido padre se sintió sola y desprotegida y ni siquiera su marido había podido ayudarla .Ella lo consiguió durante un tiempo....
- No tenia que haberte dejado -susurró.-
Estaba tan demacrada. No parecía su hermana. Permaneció días sentada junto a la cama del hospital. No había mejoría . Su hermana se había rendido.
Se acostó a su  lado. La abrazó mientras acariciaba su pelo. No se dio cuenta de cuanto tiempo transcurrió. Se había quedado dormida. Abrió los ojos. Estaba fría. Había fallecido . Su hermana la había dejado. Siguió
abrazada a ella mientras le cantaba una nana.
- Mi muñequita linda de cabellos de oro. Duérmete mi niña, duerme.....

lunes, 17 de septiembre de 2012


El Primer Amor

¿ Quién no se acuerda de su primer amor adolescente?. Ese que nos entumece, nos despierta los sentidos y nos hace sentirnos  especiales , diferentes, por encima de todo. Algo pleno y sublime, que nos mantiene con las hormonas alborotadas y los sentimientos a flor de piel. Que nos confunde y nos hace parecer inmortales. Esa sensación tan maravillosa que nos atrapa creyendo que será para toda la vida.
     Han pasado muchos años y Adele recuerda su primer amor, sus primeras sensaciones, sus primeras caricias, sus mariposas en el estomago. Algo real que la acompaña en sus recuerdos y que guardará el resto de su vida en lo más profundo de su corazón.
Ella tenia quince años. Él diecisiete. Se conocieron en el verano del 79. Era la primera vez que Adele iba sola de vacaciones y estaba ilusionada.
Adele era de un pueblecito de la Rivera francesa, Cagnes sur mer, donde había nacido. Su padre, de origen español, se casó con su madre. La había conocido en unas vacaciones en Francia. Para ella conocer España era uno de sus sueños. Su querido padre siempre le había contado historias de aquella tierra que lo vio nacer.
Su destino era un pueblo español situado en el pirineo, Valle de Gistaín. Allí pasaría unos días en compañía de chicos y chicas de su edad. No conocía a nadie pero no le importaba demasiado, podría ser una experiencia interesante.
Bajó del autobús y para subir al campamento tenían que andar un rato, así que cargó con su mochila y empezó a subir. Se entretuvo bastante admirando el paisaje. Era un valle precioso . A ella le encantaba la montaña.
   Se sentó a descansar un rato pues ,según le habían dicho, había unos doce kilómetros hasta subir a la explanada donde estaba situado el campamento.
     Miró hacia un lado y allí estaba. Lo había visto en el autobús pero parecía distraído. Moreno, ojos verdes, quizá un poco mayor que ella - pensó-
   - Hola, me llamo Adele, vengo de un pueblecito de la rivera francesa.
   - Hola soy José Ramón.
   - Es la primera vez que vienes, ¿no? -dijo él
   - Sí, ¿ se nota mucho?.
   - Un poco. Yo he venido tres años seguidos. Mis viejos se empeñan en mandarme aquí y esto es un aburrimiento.
   - Bueno, espero no decir lo mismo- dijo Adele.
    Le pareció serio, como si no estuviera a gusto. Se notaba que sus padres lo habían mandado en contra de su voluntad.
   Sus tiendas estaban situadas al otro lado del río, por lo que tenían cierta independencia del resto.
     Adele se presentó a sus compañeras de tienda con las que compartiría las dos semanas. Observó que la miraban y hablaban entre ellas . 
   Parecía frágil, con aquellos enormes ojos azules .Pero había una rotunda madurez en ese cuerpo de mujer-niña. Siempre despertó ciertos celos entre sus amigas. Pero ella lo ignoraba. Había ido a pasárselo bien.
     Los días que siguieron fueron especiales para Adele. Cada vez se sentía más atraída por José Ramón y se convirtieron en la parejita del campamento . Cosa que no paso inadvertida para nadie incluidos los monitores que los miraban y se sonreían.
        Habían terminado de cenar y como todas las noches asistían al fuego de campamento. Se sentaban todos alrededor y cantaban . Contaban historias. A Adele le parecía divertido pero José Ramón no pensaba igual. Así que en un momento en que los monitores estaban distraídos la cogió de la mano y ante la mirada sorprendida de ella echaron a correr.
       - ¿Qué haces?.¿ Por qué nos vamos?. Me lo estaba pasando bien....
     - Quería estar a solas contigo. Ven, vamos a la tienda. Adele lo siguió. Ella también deseaba estar con él.
 Cogió un cigarrillo y se lo encendió. Ella extrañada le pregunto:
        - ¿Por qué fumas todos los días?. Huele muy fuerte. ¿Qué es?.
        - Un porro. Me gusta. LLevo tiempo haciéndolo. ¿Quieres?
        - No se. Nunca he fumado. ¡Bueno, una caladita!.
         ¡Que asco ¡ dijo mientras tosía.
        - ¡Déjalo¡.Te sentará mal. Yo estoy acostumbrado    
     
       -¿Por qué fumas porros?
       - Me hace sentirme mejor. Me evado y por un rato soy feliz.
       - Pero, ¿qué motivos puedes tener?. Lo tienes todo.Tu mismo me lo has dicho...
      - Por eso mismo. Yo no soy como mi familia. Soy libre... Ellos están condicionados a     ser perfectos y no entienden que mi concepto de la vida es distinto. Me siento muy presionado... Tu eres distinta, Adele. Contigo me siento yo mismo. Ojala estos días no acabaran nunca.
El la abrazo y se fundieron en un apasionado beso. Aquella noche hicieron el amor y para Adele fue su primera vez. Se había enamorado de aquel chico rebelde que la hacía sentirse diferente y con el que había descubierto un montón de sensaciones y sentimientos hasta entonces desconocidos.
Se despertaron abrazados . El la besaba y le acariciaba el pelo. Ella se dejaba llevar deseando que aquello no acabara nunca.
        - Adele , será mejor que te pases a tu tienda antes de que nos pillen....
        - Sí, es verdad. Me voy.
        - ¡Oye! - dijo - ¡Te quiero!. Ella se sonrojó. 
        - Yo también . Nos vemos luego.
Los días que siguieron para Adele fueron maravillosos. Cada día se sentía más unida a José Ramón. Vivían su historia . Se alejaron del resto de sus compañeros. Algo que no paso inadvertido para nadie. Su monitora , con la que mantenía muy buena relación , habló con ella.
      - Adele, se que te has enamorado. Eres muy joven. Pero ese chico no  te conviene mucho. Sus padres ya no saben que hacer con él. Lo mandan aquí como intentando solucionar algo. Tiene un problema con las drogas. LLeva mucho tiempo coqueteando con ellas.
       - ¿Qué dices?.  Sólo se fuma un porro de vez en cuando....
       - Eres un cielo de niña . No te compliques en esto . Es solo un amor de verano...
     - ¡Basta!. No soy ninguna niña. Soy más madura de lo que parece. No me amargues mi último día aquí. ¡Por favor...!

 Se abrazaron y besaron como si fuera la ultima vez. Su carita se tornó triste y sus ojos se le arrasaron dejando fluir las lágrimas.
    - No llores - dijo él - El verano que viene iré a verte y visistaré ese pueblo tan maravilloso del que me hablas
      - Te voy a echar mucho de menos.  No quiero dejarte. Me duele mucho.
      - Te escribiré todos los días. Te quiero.
      - Y yo a ti.

Habían pasado dos meses desde entonces. Adele estaba triste. Apenas comía  y dormía. Le había escrito y no había recibido contestación alguna. Así que pensó que era mejor llamarlo.
  Esperó a que sus padres se marcharan y marcó el número:
      -Buenos días. Soy Adele. ¿Está José Ramón?
    -Hola Adele. Soy su madre. Mi hijo me ha hablado mucho de ti. El no está. Estará ausente durante un  tiempo. Ya le digo que has llamado.
     - Pero. ¿ Dónde está?
     -¡ Hija, eres muy joven!. Olvídate. Yo creo que va a ser lo mejor....
     -¡Por favor, dígame donde se ha ido!
   Hubo un largo silencio.
     - Adele, el tiene un grave problema con las drogas. Se está desintoxicando. No llames más . Y colgó el telefono.
Se vino abajo. Lloró desconsoladamente. Entonces no habían sido unos porros simplemente. Había algo más. Y lloró y lloró...

Habían pasado tres años desde entonces. Adele  había terminado el  bachiller y ese año iría a la Universidad. Estaba ilusionada.
Se había convertido en una jovencita de una gran belleza. Tenía muchos pretendientes pero ella los ignoraba. Se había volcado en sus estudios y no le interesaba nada más.
Aquella mañana se levantó pronto y bajó al buzón como venía haciendo todos los días desde hacia tiempo. Había una carta. Era para ella. Se estremeció. Era de la madre de José Ramón. Le agradecía su prudencia durante todos esos años y las cartas que le había escrito a su hijo. Le notificaba que él ya estaba rehabilitado. Había sido una dura lucha. Pero al fin estaba en casa. Les quedaba un largo camino pero con la esperanza de una vida mejor. Le mandaba un abrazo y su más sincera gratitud.
Su rostro se tornó aliviado. Aquel amor que tanto había significado para ella por fin le permitía cerrar un capitulo de su vida . Quizá lo llamaría . Quizá no... pero se sentía feliz al recordar aquel verano en el campamento de Gistaín.

viernes, 31 de agosto de 2012

La  Mentira
                                                                             

   ¿Qué se ocultaba detrás de ese rostro dulce?. Feliz en su matrimonio,  amante de su vida. Adoraba a su marido. Cinco años de matrimonio la respaldaban.
    Él era un importante empresario de Málaga. Se habían conocido en una fiesta y la atracción fue mutua. Desataron sus sentimientos y su pasión y en dos meses él le pidió matrimonio.
     Ella entusiasmada , feliz y  afortunada . No lo dudó y se convirtió en la Sra de Carlos Uceda.
 Sabía que había tenido mucha suerte. Era un buen hombre y no dudaba en complacerla constantemente. Sus actos y su mirada así lo manifestaban. Estaba enamorado.
     Aquella noche tenían una cena en casa de uno de los mejores clientes de su marido. Se jugaban  una importante venta que les dejaría mucho dinero.Quería estar muy guapa. Que él se sintiera orgulloso de ella. De hecho era una mujer extraordinariamente bella.
  -   Estás muy hermosa- le dijo cuando se disponían a salir por la puerta
  -  Gracias. Espero que esta noche sea beneficiosa y favorable para tu negocio.
  -   ¡Ojala sea así!. Hay en juego mucho dinero.
  -  Pasa, querida- y le abrió la puerta del coche para que entrara.
Rebeca pensó que era un hombre tan galante, tan pendiente de ella. No se lo merecía.
 Les abrió la puerta la criada. Les acompaño al salón y les pidió que por favor esperaran.  Anunciaría  a los señores  su llegada.
  - ¡Esto es precioso, que buen gusto! - dijo ella
Era una habitación no muy grande pero muy acogedora. Las paredes estaban llenas de cuadros, sobre todo pintura abstracta. Estanterías hasta el techo llenas de libros. Un sillón con una pequeña lámpara hacía de uno de los rincones de la estancia un lugar muy cálido y agradable.
 -  ¡ Rebeca, te has quedado ensimismada!
 -  Perdona, la verdad es que estaba pensando en lo confortable de este sitio. Invita a quedarte. ¿Verdad?
 - ¡Carlos!. ¿Cómo estás, amigo?.
 - ¡Damián! Apreciando tu buen gusto. Eso comentaba con mi mujer. Le encantó esta habitación. Ya sabes cómo les gustan a las mujeres los detalles.¡ Rebeca ! Ven. Te voy a presentar.
Ella se volvió. Su rostro se enrojeció y su voz sonó temblorosa
 - Encantada .Estaba admirando sus cuadros.
En ese momento entró la hermana de Damián.
 - Soy Teresa. Encantada. Dejémoslos hablando de negocios y ven conmigo. Te enseñaré el resto de la casa.
  Un sudor frió le recorría todo el cuerpo. 
- Quieres un poco de agua, le dijo Teresa- ¿ Te encuentras bien?
- Sí, gracias, necesito un poco de aire. Creo que estoy un poco mareada.
Entraron al comedor y allí les esperaban ellos. Carlos se acercó a su mujer
- ¿Te encuentras ya mejor?
- Sí querido, gracias.
Se sentaron a cenar. La velada iba transcurriendo tranquila. Ellos hablaban de negocios . Ellas de sus cosas. Por dos ocasiones se cruzarón sus miradas. Ella bajo la cabeza. Sintió su mirada. No le pasó desapercibida.
- Llevo observandote toda la noche y creo que te conozco.
- No creo. Me confundirás con otra persona.
- Tengo muy buena memoria para las caras-  dijo muy fríamente mientras se volvía hacia Carlos.
- ¿Te apetece una copa de coñac?. Lo tengo guardado para ocasiones muy especiales y el cierre de nuestro negocio es una de ellas.
- ¡Muy bien, encantado!. Hace días que no me tomo un buen coñac.
Rebeca necesitaba salir un instante. No podía más así que se levantó y se dirigió hacia la terraza.
- Querida, ¿Qué te pasa?. ¿Te sientes mal?.
- ¡No, tranquilo!. Tomaré un poco el aire. Me vendrá bien. Hace calor.
 Salió. Necesitaba estar sola. Respirar. Había demasiada tensión ahi dentro.
Cuando entró Carlos y Damián hablaban acaloradamente. Rebeca miró a los dos hombres.
- ¿Qué ocurre?. ¿Por qué estais discutiendo?.
-  Rebeca,  ¿conocías a Damián?. Él dice que sí.
-  No. Ya le he dicho que no. Me confundirá - dijo ella nerviosa.
-  Lo siento, Carlos. Te aprecio mucho y tú lo sabes. Te conozco hace mucho tiempo y creo que debes saber la verdad. Sabía que te habías casado pero no con esta impostora.
- ¿Que estás diciendo?.
-  He dudado cuando te vi aparecer con ella pero, aunque han pasado muchos años, la he reconocido. Me despistó el color de su pelo. Ahora va de morena. Yo la conocí rubia.
Tenía veinte años cuando me la presentaron. Tuve una relación con ella. Me absorbió el cerebro sólo para llevarse mi dinero y luego dejarme tirado como una colilla. Yo tenía entonces treinta años y estaba harto de las mujeres. Ella me ofreció frescura y juventud. Pero era su trabajo. Al tiempo me enteré que ejercía de prostituta de lujo. La conocen muchos hombres, Carlos. No creo que te convenga una mujer así dado tu estatus. Demasiado tiempo ha pasado sin que nadie la haya reconocido. Era fría y calculadora. No le importaba hacer daño a nadie ....
- ¿Es eso cierto Rebeca?.
-  Sí. Quería decírtelo - agachó la cabeza.
- ¡Ah!. ¡Gracias!. Querías decírmelo. ¡Qué considerada...!.
- ¡ Basta ya¡.  Recoge tus cosas. Nos vamos.
 Teresa se había quedado de piedra. Miraba a su hermano no dando crédito a lo que había dicho y hecho. Se fijó en Rebeca que lloraba desconsoladamente.
- Carlos, tranquilízate. Seguro que hay una explicación - dijo Teresa.
-  Tranquila. Gracias por la velada.
Dió dos besos a Teresa. Miró a Damián. Éste no le devolvió la mirada y salieron de la casa como si les persiguiera el mismísimo diablo.
Durante el trayecto a casa un silencio incómodo se apoderó del momento. La cara de ella desencajada. La  mirada de él llena de aversión como si le hubieran arrancado el alma.
Entraron en casa él se dirigió al salón donde se dispuso a servirse un whisky.
- Carlos. Lo siento. Yo no quería....
El flemático, inmune ante las palabras de ella. Impregnado de odio la miró.
- Recoge tus cosas y desaparece de mi vida. ¿Cómo has podido vivir mintiéndome y mirándome a la cara todos los días?. No hay perdón para ésto, Rebeca. Me siento humillado y engañado. 
-¡Fuera!. ¡ Vete de mi vida!.¡ Vete!.
Subió a su cuarto. Metió en la maleta alguna de sus pertenencias y bajó la escalera.
   Miró al que había sido su compañero durante cinco años. Allí estaba sentado en su sillón con la mirada perdida,
- Carlos - dijo ella. No contestó.
Se fue. Salió a la calle. Sonó el telefono. Ella atiende la llamada. Su rostro cambia.
- Rebeca, soy Damián. Has estado esplendida cariño. Te espero en una hora en la estación. Te quiero.